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domingo, 22 de noviembre de 2015

Regala estas Navidades "RELATOS DE UNA CIUDAD DORMIDA", de Alicante VIvo

¿Cómo? ¿No sabes qué regalar estas navidades? Pues tenemos el mejor regalo alicantino para estas fiestas: Relatos de una ciudad dormida. Para compartir y aprender de una forma divertida, amena, pero también rigurosa, acontecimientos reales de la Historia de Alicante que habían permanecido olvidados para la mayor parte de los alicantinos. Esperamos de corazón que os siga gustando y entreteniendo como el primer día, porque está escrito con mucho cariño, siempre pensando en nuestro carácter divulgativo y en haceros disfrutar de lectura.

Si te gustaron las historias, ¡no dudes en regalárselas a un ser querido en estas fiestas!
¿Cómo puedo conseguirlo?

Es muy fácil, puedes adquirirlo en la Librería Gamma (o llámales por teléfono al 965671987 / 965243113), en la página web de ECU. para que te lo envíen a tu casa, en FNAC, Corte Inglés, en AmazonCasa del Libro o solicitándoloen tu librería más cercana, ellos te lo facilitarán lo antes posible, en formato papel o libro electrónico. 

¿Todavía no tienes Relatos de una ciudad dormida?

Consigue un ejemplar de esta obra elaborada por Alfredo Campello Quereda, Ernesto Martín Martínez, Rubén Bodewig Belmonte, Jesús Sánchez Campos y Juan José Amores Liza, en la que han participado también Elkiko, Daniel R. Moya Fuster, Jaime Pomares Bernat, Miguel Ángel Pérez Oca (prólogo) y Eusebio Pérez Oca (epílogo).

¿Qué puedo leer en relatos de una ciudad dormida? 

Más de VEINTE historias sobre Alicante, entre ellas:
  • Alicante se vistió de blanco
  • El salto de la Reina Mora y las caras del Benacantil
  • La cruz del siglo. El monumento olvidado.
  • El primer submarino de la historia
  • La ciudad protegida
  • La estación de Benalúa
  • En el Postiguet hubo balnearios
  • La Casa de la Primavera
  • La Casa Carbonell: una leyenda y un accidente
  • El Barrio: tal como éramos
  • El vino de la terreta
  • Tren con destino a... ¿Luceros?
  • La plaza soñada
  • Adiós al templete
  • Un tesoro bajo la roca
  • La maldición del Ayuntamiento y de Santa María
  • El bombardeo del 25 de mayo de 1938
  • El día en que el sol se escondió
  • Todo esto también ocurrió en Alicante (o eso dicen)

Aprende historia de una forma divertida e inusual. Gracias a todos nuestros lectores y amigos por leernos y por participar activamente en la divulgación de la historia de nuestra ciudad.



Imágenes: Rubén Bodewig

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jueves, 23 de enero de 2014

El Teatro Polo


A finales del siglo XIX, cuando solo habían transcurrido cuatro años del recién estrenado barrio de Benalúa de Alicante, el arrogante contratista don José Jover Polo ideó la construcción de un teatro de enorme envergadura en el barrio, un teatro-circo de proporciones arquitectónicas y artísticas monumentales. Ya fuera por un orgulloso afán de notoriedad, o tal vez como respuesta vengativa a la exitosa empresa del recién estrenado Teatro Principal (1846), don José soñó con un serio competidor que le inundara de beneficios al otro lado del barranco.


Fotografía del antiguo Teatro Polo desde el ángulo formado por las calles de Foglietti y de Alona a finales del siglo XIX (en primer plano vemos parte de su decoración). A la izquierda, parte de la tapia del edificio contiguo en la calle de Alona, propiedad de la Societé Anonyme des Eaux d’Alicante. Publicada en I Centenario del barrio de Benalúa. Autor desconocido.

Y así, en 1888 acude a la Directiva de "Los Diez Amigos" con la pretensión de que ésta le venda los terrenos a un precio excepcional, argumentando que el proyecto ina a ofrecer un servicio cultural esencial para la barriada. Finalmente la oferta fue aceptada, y se le conceden 2427 m2, en parcela comprendida entre las calles Alona y García Andreu con fachada a Foglietti (es decir, el solar que después ocupó el el Grupo Escolar, Colegio Benalúa, y posteriormente los barracones que lo sustituyeron., frente al edificio propiedad de Aguas de Alicante o “Chalet de las Aguas de Sax”) con una aparente bonificación del cincuenta por ciento condicionada a que el local no pudiera destinarse a otros usos y que él compensara el otro cincuenta por ciento del precio en las obras de engravado de las calles.

De este modo, el Barrio de Benalúa iba a completar en sus inicios toda una oferta de servicios (colegio, teatro, iglesia, mercado, tiendas, tranvía, fábricas para los trabajadores, ateneo cultural, cines...) para permitir una vida completa y moderna a sus habitantes, tan alejados del núcleo urbano del momento.

Ubicación exacta confirmada por los planos iniciales del barrio según la Guía de Arquitectura y Urbanismo, así como los planos iniciales del proyecto de construcción del barrio. Nota: en el primer plano el Norte (Avda. Aguilera) queda hacia arriba, y en el segundo, hacia abajo. Se ha respetado la orientación para hacer más fácil la lectura de las anotaciones.

En el año siguiente, 1889, coincidiendo con la inauguración de las obras de la primitiva Iglesia del barrio que diseñó Guardiola (acabada, tras múltiples parones, en 1917, ardió en los incidentes del 11 de mayo de 1931), también se iniciaron en Benalúa las obras para la construcción del magnífico teatro conocido con el nombre de Teatro Polo, utilizando las maderas del antiguo Teatro Español que se encontraba en la calle de López Torregrosa.



(Programa de inauguración del local con El rey que rabió. 
Casi todos los documentos consultados hablan de su inauguración en 1893; 
muy pocos, como el de la imagen, contemplan la fecha de 1894)

Tres años más tarde ya estaba construido, pero se inauguró oficialmente el 28 de Octubre de 1893, representándose, por parte de la Compañía de José Gil, la zarzuela El rey que rabió de Ruperto Chapí. Espacioso, elegante, bien acondicionado, en sus primeras funciones registró tales llenos que tuvo que organizarse servicios especiales de tranvías hasta el centro de la ciudad. En él estrenaron comedias Hermenegildo Giner de los Ríos, dirigidas musicalmente por el director de orquesta Luis Foglietti (Sin nombreA tiempo y Milton  y Por ir al baile, todas en 1894). El Teatro Polo era de proporciones arquitectónicas verdaderamente grandiosas y nació con el propósito de competir con el Teatro Principal de la ciudad, siendo proyectado su escenario con mayor capacidad que el del primero de los teatros alicantinos (algunos bromeaban rumoreando que el señor Polo había construido un teatro acorde con la "gran envergadura" de su esposa, que no cabía en las butacas de otros teatros).


Raquel Pérez del Hoyo nos lo describe a partir de la única imagen que conocemos del edificio:

 [...] De gran monumentalidad, cubierto a dos aguas, no respondió al estilo puramente neoclásico como lo hizo, cincuenta años antes, el Teatro Principal, tampoco destacó como aquel el valor expresivo de la piedra, aunque sí imitó la composición general de sus volúmenes y la forma de algunos vanos. Proyectado exento en la trama urbana, sobresaliendo de la sencillez del conjunto, respondió al lenguaje ecléctico decimonónico, destacando la ruptura del simbólico frontón triangular coronando la portada, el empleo de acabados enfoscados y la utilización de una variada tipología de vanos. En la fachada principal, orientada al Norte, se dispusieron huecos acabados en arco de medio punto, enfatizando el eje central con la colocación de un doble vano y la perforación semicircular del cuerpo de remate. En las fachadas laterales, los huecos asumieron la estructura del contexto urbano. La imagen muestra un avanzado deterioro, destacando su sobriedad y la ausencia de elementos ornamentales.

PÉREZ DEL HOYO, Raquel, et al. “Del teatro al cinematógrafo, documentación gráfica, barrio de Benalúa de Alicante”.

No obstante, su éxito duro muy poco, su efímera actividad teatral terminó en 1897. La causas de su fracaso fueron varias; por un lado, su envergadura resultó desproporcionada para el reducido sector en que fue construido (una barriada en su génesis embrionaria) y, aunque paralelamente también fue inaugurada la línea de tranvía que comunicó el barrio con la ciudad, la distancia con el casco de la población (800 metros) resultó excesiva para que el público acudiese con la suficiente frecuencia a Benalúa; en última instancia, es más que probable que se contara con una administración poco seria que acabó dando al traste con la luminosa idea, a lo que hay que sumar un fatídico incendio que acabó con todos los sueños del contratista.

La efímera actividad del Teatro Polo se redujo aproximadamente a tres años, desde finales de 1893 hasta 1897.

En 1900 ya estaba desmantelado. Cuando los acreedores del Sr. Polo quisieron destinarlo a almacenes, tras haber servido de cuartel (era tan grande que allí estuvieron acuartelados los repatriados de Cuba.) y otros usos, los "Diez Amigos" le hicieron pagar 6000 pesetas, a tenor de la cláusula convenida. Posteriormente parte de su estructura fue usada para la construcción de otros edificios, incluso los cuchillos que sostenían su cubierta fueron empleados, años más tarde, en la construcción del Palacio de Telecomunicación.

Pese a que el Teatro Polo desapareció a finales del XIX, hay documentación que atestigua la existencia del edificio (con la denominación de Teatro Polo) hasta, al menos, 1921 (Vid. PÉREZ DEL HOYO, Raquel, et al.). Así pues, observamos que José Guillén Pedemonti, nuevo popietario del Teatro tras Jover Polo, solicitó en noviembre de 1904 el derribo de la techumbre central del inmueble, realizándose la demolición bajo la dirección del Maestro de obras Nadal Cantó. En julio de 1913, Guillén Pedemonti volvió a solicitar el levantamiento, aproximadamente de un metro, de la pared de cerca existente para delimitar el jardín o patio de entrada al Teatro. Los últimos documentos encontrados, fechados en marzo de 1921, dan cuenta de unla denuncia que el capataz de Policía Urbana efectuó sobre la construcción de un cobertizo en el interior del Teatro que no tenía autorización ni dirección facultativa competente; no obstante, las obras del cobertizo sí se llevaron a cabo, siendo dirigidas por el Arquitecto Municipal Francisco Fajardo Guardiola.

Una vez demolido el Teatro Polo, sobre el mismo solar fue levantado el edificio del Grupo Escolar (Miguel López, 1933), también derribado, sustituido durante más de diez años por módulos prefabricados (barracones).

Tres años después (2014), en la misma parcela, el Ayuntamiento de Alicante construye una plaza a bajo coste, adecuando las pistas deportivas existentes para instalar otras de petanca, así como una zona de juegos, un área biosaludable para los mayores, bancos y fuentes, llamada "Plaza del Grupo Escolar", y donde también se instala, desde julio de 2015, la sede de la Asociación de Vecinos El Templete de Benalúa en la que fue la casa de la conserja Amada.

En mapa de Google Maps (2013)

Estudio realizado por
ERNESTO MARTÍN MARTÍNEZ

Bibliografía consultada:

ALICANTE, Ayuntamiento, “Expediente de derribo de la techumbre central del edificio Teatro Polo en el Barrio de Benalúa propiedad de José Guillén Pedemonti”, 1904. Archivo Municipal de Alicante: Obras Particulares, signatura 9999-12-07.
ALICANTE, Ayuntamiento, “Expediente de autorización levantamiento de la pared del jardín o patio de entrada del Teatro Polo (Barrio de Benalúa) propiedad de José Guillén”, 1913. Archivo Municipal de Alicante: Obras Particulares, signatura 9999-12-09.
ALICANTE, Ayuntamiento, “Expediente sobre construcción de un cobertizo en el interior del Teatro Polo”, 1921. Archivo Municipal de Alicante: Policía Urbana, signatura 1904-43-27.
COLLÍA ROVIRA, Joaquín, “Benalúa, odisea de su construcción (1882-1896)”, Primer Premio en I Centenario del barrio de Benalúa, Banco de Alicante, Grupo Banco Exterior, Alicante, 1985.
LLORET I ESQUERDO, Jaume, “El ressò d’Escalante a la ciutat d’Alacant durant la Restauració (1874-1902)”, Curs-seminari Eduard Escalante i el teatre del segle XIX, Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana, Publicacions de l’Abadia de Montserrat, València-Barcelona, 1997.
MARTÍNEZ-MENA RODRÍGUEZ, Miguel, “Centenario, pincelada cultural. Benalúa en Alicante, Alicante en Benalúa”, Segundo Premio en I Centenario del barrio de Benalúa, Banco de Alicante, Grupo Banco Exterior, Alicante, 1985.
MIRALLES, Virgilio, “Los Teatros”, en diario Información de 1 de septiembre de 1957.
RAMOS PÉREZ, Vicente, Historia de la provincia de Alicante y de su capital (Tomo segundo), Excma. Diputación Provincial, Alicante, 1971.
QUILIS MOLINA, Rafael, “La Historia a Gotas”, en diario Información de 30 de junio de 1972.
QUILIS MOLINA, Rafael, “El Ramón de Campoamor y El Teatro Polo”, en diario Información de 21 de julio de 1955.
PÉREZ DEL HOYO, Raquel, et al. “Del teatro al cinematógrafo, documentación gráfica, barrio de Benalúa de Alicante”. En: X Congreso Internacional de Expresión Gráfica aplicada a la Edificación, APEGA 2010, Alicante 2-4 de diciembre de 2010 : libro de actas. Alcoy : Marfil ; Alicante : Universidad de Alicante, Departamento de Expresión Gráfica y Cartografía, 2010. ISBN 978-84-268-1528-6, pp. 893-904 (Descargar pdf)
"Benalúa, Barrio intelectual", en Diario La Verdad, 31-3-11

domingo, 28 de febrero de 2010

Las fotos de Rosana González (II) Recorriendo el barrio Benalúa

De nuevo, tenemos que agradecer a Rosana González su fecunda labor de envío de imágenes que nos adentra en diversas y grandiosas etapas del barrio. Recorramos el barrio a través del objetivo de su cámara y sumerjámonos, de nuevo, en las vivencias y experiencias de aquellos que, una vez, congelaron un momento para convertirlo en eterno.



¿Quién no recuerda el sonido de la armónica del afilador? En esta instantánea del año 2000, Rosana fotografía al afilador que circulaba por el barrio en plena faena, exactamente en la intersección entre Foglietti y Pérez Medina (ya placeta), justo al pie de la que fuera la casa de Gabriel Miró.Curiosamente, si atendéis a la calle Foglietti, puede verse la correlación de tres viviendas originales del barrio. El cartel de CARNE DE EQUINO sobre fondo azul y con la cabeza del caballo anunciando su interior, lo recuerdo desde los años 80. A día de hoy, 2010, ya ha desaparecido.


Divertidísima imagen invernal de diciembre de 1980 en la Avenida Catedrático Soler. La imagen habla por sí sola, y no sólo por la original indumentaria del jovencísimo benaluense: mirad el pavimento de la calle, los automóviles de la época, y las chimeneas al fondo de la imagen.


Hemos guardado lo mejor para el final; esta imagen es nuestra favorita, y también la favorita de Rosana. En primer plano, los padres de Rosana González y sus amigos, en las "casas del barranco" en Benalúa Sur (este asentamiento de viviendas -al que dedicamos un artículo- se llamó barrio de "Cabrera Vicario") Al fondo, podéis ver la Avenida Catedrático Soler.

jueves, 18 de febrero de 2010

El autobús de Benalúa

Navegando por internet, he llegado al blog elmirlodepapel.blogspot.com, donde he conocido a Varech, una alicantina afincada muchos años en Madrid que era antigua interna de Las Teresianas. (Foglietti 2 y 4, confirmadísimo) Como extrema curiosidad (que sé que os va a encantar), me ha reconocido que el chalet de Prytz, por su aspecto un tanto tétrico, imponía muchísimo respeto a las internas.

Gracias a ella, que gustosamente nos ha cedido esta preciosa imagen, podéis ver un autobús Ford, del año 29-30, que hacía su trayecto en el barrio de Benalúa en Alicante, expuesto en el museo de motos y coches antiguos de Hervás, y en el que se puede leer: Tranvías eléctricos de Alicante. ¡Una auténtica joya!

¡Muchísimas gracias, Varech!

Artículos relacionados:

La leyenda del chalé de los Prytz (I)
La leyenda del chalé de los Prytz (II)



martes, 7 de julio de 2009

125 años



7 de julio de 2009. Hoy se cumplen exactamente 125 años de la creación del Barrio de Benalúa. Como ya sabemos, las s obras se inauguraron oficialmente el 25 de junio de 1884, pero la placa de la placeta dicta 7 de julio de 1884. La inauguracíón tuvo lugar mediante la apertura de zanjas para los cimientos en la manzana comprendida entre las calles Carratalá y Pardo Gimeno (este a oeste) y Pérez Medina a Guardiola (norte a sur). Sin embargo, el acto conmemorativo tiene lugar el 7 de julio, a las seis de la tarde, con asistencia de numeroso público.

Tal vez recordéis que, tras haberse reconocido las excavaciones por los facultativos señores Guardiola, Miró, Pardo y Foglietti, el señor Dr. Soler, como presidente, coloca la primera piedra depositando debajo de ella una moneda de cobre del sistema centesimal, que había sido adoptado recientemente, según nos dice el Acta del 7-7-1884 (Acta en la que ya no consta D. Clemente Miralles de Imperial, sino el arquitecto Guardiola). Nacía entonces, gracias a la Sociedad "Los Diez Amigos", un nuevo barrio alicantino con calles trazadas con tiralíneas, dispuesto a albergar tanto las 208 viviendas baratas, (sus casas tradicionales) como los chalés y jardines envidiados por todos los alicantinos. Benalúa es el primer barrio moderno diseñado a partir de las propuestas higienistas de la época, un barrio que cobijará a los principales intelectuales del momento (Miró, Figueras, Esplá..) que se reunían en el "ateneo senabrino" y el casino, y que dotará a todos sus habitantes de símbolos inolvidables como la placeta, el templete, la placa de la placeta, la estación de Benalúa, el teatro Polo, Campoamor, el salón Granados, el cine de Verano o el cine Roxy, entre otros muchos.

Fijémonos cómo el tiempo ha cambiado y desfigurado el rostro de nuestro barrio, hecho que puede observarse en la progresiva desaparición de las viviendas tradicionales que han trocado su morfología homogénea por un caos arquitectónico; en la degradación de la estación de Benalúa; en la ausencia de un recinto educativo en condiciones. Tres ejemplos que han minado la identidad del sueño de D. Pascual Pardo G/J imeno. Sin embargo, fijémonos en cómo los benaluenses se siguen uniendo para detener la destrucción del patrimonio arbóreo representado en el ficus de Benalúa y cómo surgen nuevos símbolos que llevan el apellido de la barriada, como la comisaría "de Benalúa" o los juzgados "de Benalúa". No en vano, dos de sus iconos están en proceso (vaya usted a saber) de remodelación y rehabilitación: la placeta (la plaza Navarro Rodrigo, para los no iniciados) y la estación de Benalúa. El barrio comienza a crecer por el sur, tal y como se planificó en su génesis, y la ciudad sigue estando orgullosa de su castizo y tradicional barrio de Benalúa.

La celebración del aniversario comenzó con el concierto del sábado 4 de julio, pero a partir de septiembre se efectuarán una gran cantidad de actos y actividades conmemorando el cumpleaños de Benalúa; actos en los que colaboraremos y participaremos la web www.barriodebenalua.es. La única manera posible de concluir, tal día como hoy, es citar el texto de la lápida fundacional, de la placa de la placeta, en un sincero homenaje.


BARRIO DE BENALÚA

SE INAUGURARON LAS OBRAS DE ESTE BARRIO

EL DÍA 7 DE JULIO DE 1884.

COLOCANDO EN EL NOMBRE DE DIOS PADRE
Y DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO
LA PRIMERA PIEDRA EN EL CENTRO DE LA
ZANJA MEDIANERA DE ESTAS DOS CASAS
EL SEÑOR PRESIDENTE
DR. D. JOSÉ SOLER Y SÁNCHEZ
SIÉNDOLO HONORARIO EL
EXMO. SR. MARQUÉS DE BENALÚA

VICEPRESIDENTE D. JUAN FOGLIETTI Y PIQUER
CONTADOR D. AMANDO ALBEROLA Y MARTÍNEZ
TESORERO D. JOSÉ CARRATALÁ Y CERNUDA
INICIADOR DE LA CONSTRUCCIÓN DE ESTE BARRIO
Y EL ENCARGADO DE LAS OBRAS
D. PASCUAL PARDO GIMENO
SECRETARIO D. FRANCISCO PÉREZ MEDINA
Y VOCALES
D. JOSÉ GUARDIOLA Y PICÓ ARQUITECTO
D. PEDRO GARCÍA ANDREU
Y EL DR. D. ARCADIO JUST Y FERRANDO

jueves, 9 de abril de 2009

Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y Caridad y Cristo de la Paz de Benalúa

Insignia de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y Caridad y Cristo de la Paz de Benalúa.

Datos generales:
Día que procesiona: Jueves Santo
 
Socios: 405
Vestas: 120
Costaleros: 145
Mantillas: 90
Participan en la procesión: aprox. 0

Vestas monacales de color azul y fajín blanco, propias de la Cofradía de Benalúa.

Historia:
La Cofradía, bajo el nombre de Nuestra Señora de la Piedad y de la Caridad, fue fundada el día 4 de Abril de 1949 por D. José Rogel Martínez, cartagenero afincado en Alicante. Debido a la procedencia de su fundador adquirió un cariz marcadamente cartagenero, de hecho la Imagen Titular recibe el nombre de la Patrona de Cartagena.


La Imagen primigenia de Ntra. Sra. de la Piedad y de la Caridad fue realizada en los talleres de Sucesores de José J. Sacrest y Cª. , de la localidad gerundense de Olot, de donde partió rumbo a la ciudad de Alicante el 24 de Enero de 1951. El importe, gastos incluidos ascendió a 5.102 Ptas. de la época. Fue bendecida, en la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista del alicantino barrio de Benalua, el 16 de Marzo de 1951 por los Reverendos Sres. D. Federico Sala Seva, D. Agustín Pérez Segura y D. Liberato Rovira Ginér.

Pero no es hasta el año 1955 cuando realiza la primera salida procesional, con motivo de un Vía-crucis por las calles del barrio, al año siguiente ya lo hace con Hermanos Cofrades, año que tuvo que suspenderse al poco de salir a consecuencia de una gran tromba de agua.

 
El 13 de Abril de 1984, esta Cofradía incorporó un segundo trono e imagen. Se trata del Cristo de la Paz, obra de Rafael y Fulgencio Blanco que representa un Cristo muerto en la cruz. Desde esta fecha, la Cofradía cambió su denominación por la de "Cofradía de Ntra. Sra. de la Piedad y de la Caridad y Cristo de la Paz".

En un principio, este Paso tuvo como costaleros a los miembros de la Policía Local de Alicante, integrados de esta forma en la Semana Santa alicantina, siendo la única Policía Local de España que pertenecía, de pleno derecho, a una Cofradía.

Desde el año 2002, el Cristo de la Paz, tiene su propio cuerpo de Hermanos Costaleros, que con sus vestas monacales de color azul y fajín blanco, repiten cada Jueves Santo, el gran sacrificio y el inmenso honor de ser los pies en el lento caminar de su Cristo, y muestran orgullosos a su barrio y todo Alicante, a su "Señor de Benalua", el Cristo de la Paz.

La primera imagen de Ntra. Sra. de la Piedad y de la Caridad, se encontraba en un avanzado estado de deterioro, debido a muchos años de procesiones, de traslados, de someterla a tensiones y vibraciones, también ha estado en su altar expuesta a humedades, calor y humo de las velas. El culto de los fieles también facilitó el deterioro al que llego a encontrarse, todo ello agravado con el temporal de viento, lluvia y barro que recibió en la Procesión del Jueves Santo del año 2002.

Por todo ello, se decidió realizar una nueva Imagen de Ntra. Sra. de la Piedad y de la Caridad, obra que se encargo a un artista de la localidad de Redovan, Joaquín Mayans, autor de múltiples obras religiosas y de la Semana Santa de la Vega Baja.

El Jueves día 1 de Abril del 2004, a las 20 horas en la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, tuvo lugar la Solemne Bendición e iniciación al culto de la nueva imagen de Ntra. Sra. de la Piedad y de la Caridad, titular de esta Cofradía.

Gracias al interés y a las gestiones realizadas por el cura párroco, D. Vicente Valentín Sáez Gonzálvez, se tuvo el honor de poder contar para bendecir a nuestra Virgen, con su Excelencia Reverendísima Sr. Obispo de la Diócesis Orihuela-Alicante Doctor D. Victorio Oliver Domingo.

Actuaron como "padrinos" de la nueva Imagen, D. Joaquín Arias López, presidente del Grupo SuBús, cuyos trabajadores portan a hombros a la Virgen y su esposa Dª Julia Paredes Macia, con los que la cofradía siempre ha tenido una corriente de simpatía y afecto.

Igualmente como "patronos" de la Virgen, se contó con la presencia de D. José Luis Cano Gómez y de su esposa Dª. Antonia Fernández Beltrán, grandes amigos y colaboradores de la Cofradía que siempre han estado a su lado.

Como testigos de excepción asistieron, el Hermano Mayor de la Cofradía D. José Box Ortiga. En representación de la Junta Mayor, su vice-secretario Fernando Dolera, así como, el Tesorero de la misma y Hermano Mayor de Honor de la Cofradía, Antonio Segura Pascual. También asistió a la misma, el Concejal de Sanidad y Consumo del Excmo. Ayuntamiento de Alicante D. Juan Zaragoza Mas, pregonero del año 2004 de la Cofradía.

La primera salida procesional de la nueva Imagen, debía efectuarse el Jueves Santo día 8 de Abril del año 2004. Pero con todas las ilusiones depositadas en ese día, tras un largo año de esfuerzos y dedicación para conseguir el objetivo, se vinieron abajo, una fuerte lluvia, que ya había hecho acto de aparición en la mañana de ese día, impidió que la Cofradía pudiera hacer su Estación de Penitencia anual por las calles de la ciudad de Alicante.

Por todas las vicisitudes relatadas anteriormente, no es hasta el Jueves Santo día 24 de Marzo del año 2005, cuando la citada Imagen de Ntra. Sra. de la Piedad y de la Caridad, efectúe su primera salida procesional y Estación de Penitencia, mostrándose con todo su esplendor, primeramente en su Parroquia, en su barrio de Benalua, para a continuación bajar al centro para realizar su primera entrada en la Carrera Oficial de la Ciudad.

Y es precisamente en el corazón de su barrio de Benalua, en la Plaza de Navarro Rodrigo, donde se efectuó un pequeño acto de recibimiento a la nueva Imagen, el Cristo de la Paz, dándose la vuelta recibió a su Madre protagonizando un emotivo encuentro.

Dicho encuentro, debido a la expectación y cariño que ha levantado en nuestro barrio, se viene repitiendo año tras año, para deleite de todos.


Fuente:
Portal de la Semana Santa de Alicante

miércoles, 1 de abril de 2009

Benalúa en la Guerra Civil

Hoy se cumplen 70 años del final de la Guerra Civil Española, que concluyó con la toma del Puerto de Alicante, tras tres años de crueles enfrentamientos, y que trajo 40 años de dictadura, represión y recorte de libertades en nuestro país.

La ciudad de Alicante bombardeada. Se aprecian los efectos de las detonaciones en la dársena del Puerto de Alicante. A la derecha vemos el Barrio de Benalúa, entonces separado de la ciudad por un gran vacío urbano, almacenes y el barranco de Benalúa. Archivo Aeronáutica Militar de Roma.

Durante la Guerra Civil, la ciudad de Alicante fue duramente atacada. Al ser el último lugar donde se mantuvo la República, y acabar de un modo desastroso la guerra en el Puerto, los alicantinos vivieron los bombardeos y los horrores de la guerra desde el principio hasta el fin, siendo castigados con una especial crudeza hacia la población civil.


El gran escritor Enric Valor, que pasó la mayor parte de su vida en Alicante, describía el conflicto bélico con relatos como el siguiente:

Prenguí el tramvia de la línia Benalua-Esplanada, com altres vegades, i,cinc minuts abans de l’hora convinguda, feia cap a la plaça de Correus, una bella plaça emmarcada entre quatre carrers (...) Vaig entrar a Correus, (...) Ni hi era, Palmira. (...) Sobtadament es sentí una estranya remor que venia del carrer (...) Més explosions, moltes (...) La bella plaça presentava un aspecte desolador: arbusts i altres plantes, segats, escampats, tot ple de terragades i enderrocs. Les dues bombes havien explotat allí, davant per davant de l’edifici de Correus. Hi acudia gent i uns guàrdies d’assalt; vaig veure també dos servidors de la Creu Roja... Entre el jardí i la vorera hi havia ferits i segurament també morts, estenallats en el terra. (...) Un pensament em va gelar la sang: era el moment en què Palmira venia a trobar-se amb mi. Vaig avançar fins a un rogle de gent. Em vaig obrir pas i vaig mirar el terra: hi havia dues dones esteses en la vorera, vora el jardí, pròximes a Correus. Vaig guaitar, i en vaig reconèixer una de quasi irrecognoscible, mutilada, estrossada, sangonosa; el vestit esqueixat, tacat —aquell elegant conjunt de jaqueta i falda—, i la seua cartera! llavors l’emprenguérem pel carrer de Sant Vicent (...) pel costat del Mercat Central (...) Les sirenes bramulaven i el soroll dels avions començava a dominar tots els altres. Vam córrer pel costat de dalt, on no hi havia tantes dones (...) vam sentir les primeres explosions darrere nostre, en l’enorme cobert que havíem deixat arrere, on pul.lulaven potser més de mil persones entre les parades (...) de reüll vaig veure, tot sentint un esgarrifós xiulet, una flama blavíssima damunt un carret de plàtans a vint o trenta metres. Tot d’una, la segona fortíssima explosió féu brumir la metralla vora les orelles, i l’ona expansiva ens llançà contra la paret.



Este era el aspecto del barrio de Benalúa durante la Guerra Civil: 1-Placeta; 2-Mercado; 3-Paso a Nivel Maisonnave-Aguilera; 4-Estación MZA; 5-San Blas; 6-Estadio Bardín; 7-Cuartel Benalúa (Cuartel del Regimiento de Tarifa); 8-Viviendas de Ferroviarios.

Croquis de la Aviación Fascista Italiana para orientarse sobre la ciudad y reconocer los objetivos. Se aprecia Benalúa a la izquierda como una unidad urbana reconocible desde el aire.

También Benalúa, un barrio residencial, fue objetivo de los bombardeos de los aviones fascistas italianos aliados de Franco durante la Guerra Civil, al igual que el resto de la ciudad.
Las bombas, además, no cayeron sobre objetivos militares como la Comandancia de Infantería o el Cuartel Militar del Regimiento de Tarifa (Conocido también como el Cuartel de Princesa Mercedes, Cuartel de San Fernando o Cuartel de Benalúa).

En este mapa podemos apreciar los lugares del barrio que recibieron impactos de bomba durante la Guerra Civil.

Fueron bombardeados lugares civiles de uso residencial: la calle Doctor Just, la calle García Andreu y la Calle Alona. También cayó un obús en la zona de chalets del principio de Foglietti, y otro con un claro objetivo aislante: en el puente y paso a nivel que sorteaba el barranco, conectaba la Avenida de Aguilera con Maisonnave, y permitía comunicar los trenes con el puerto.

En el tramo Sur de Óscar Esplá, así como en Benalúa Sur, cayeron algunas bombas. Quizá buscando destruir las fábricas y las harineras que propiciaban materia prima para hacer el pan. Otras industrias próximas como la Fábrica de Gas y la Fábrica de Abonos Cross, así como las instalaciones portuarias, sufrieron importantes daños.
Frente a la Estación de Benalúa, también cayeron proyectiles, aunque afortunadamente no tocaron el edificio. A pesar de esto, muchos mayores todavía recuerdan dónde cayeron algunos obuses que no explotaron en los terrenos de las vías, y que probablemente, continúen ahí enterrados.

Impactante fotografía tomada por un avión Savoia de los fascistas italianos. Se observa la explosión de una bomba en las inmediaciones de la Estación de Benalúa.

Para protegerse de los bombardeos, la población de Benalúa por iniciativa propia, tuvo que acostumbrarse al miedo y a estar alerta. Toques de queda, sirenas de alarma cuando avistaban aviones... la vida durante la guerra fue muy dura para todos.


En esta secuencia comparamos el plano oficial municipal donde se dibujaron las ubicaciones de los refugios antiaéreos (izquierda), la foto aérea actual de Benalúa (centro) y la ubicación que los refugios tendrían hoy en día (derecha).

La Junta Local de Defensa Pasiva y la población civil comenzaron la construcción de varios refugios subterráneos colectivos para resguardarse de las bombas:
  • Plaza Navarro Rodrigo - Capacidad: 1000 personas
  • Iglesia de Benalúa - Capacidad: 900 personas
  • Cochera de Tranvías - Capacidad: 600 personas
  • Avenida de Aguilera (proyectado) - Capacidad: 500 personas
  • Compañía de Aguas de Sax - Capacidad: desconocida
El gran refugio de la placeta de Benalúa se construyó con una gran losa de hormigón. El resto, como los de la Cochera de Tranvías y el de la de Aguas de Sax (actual Aguas de Alicante) solían ser galerías abovedadas, hechas de ladrillo cerámico, a varios metros bajo el suelo para que éste amortiguara los impactos y las ondas de expansión, así como evitando que la metralla alcanzara a alguien. Apenas tenían condiciones de habitabilidad interior, eran largos pasadizos donde se aglutinaba la población, temerosa, esperando dejar de oír el ruido de las explosiones y el paso de los aviones.

A su vez, se habilitaron refugios naturales en cavidades del terreno en el desnivel existente entre Catedrático Soler y Benalúa Sur, en el Barranco de Benalúa (actual Óscar Esplá) y en el entorno de la Estación de Benalúa. Aunque no consta, es de suponer que las guarniciones militares del Cuartel de Infantería de Pardo Gimeno y del Cuartel de San Fernando también tendrían sus instalaciones protectoras, pero éstas no serían refugios civiles.
Además, se conocen refugios familiares en patios, chalets unifamiliares, sótanos y refuerzos de viviendas familiares. Por ejemplo, el ilustre Figueras Pacheco se construyó un refugio en su vivienda para resguardarse.
En las proximidades del barrio también existieron otros refugios, como en la estación de Renfe-MZA, la plaza de Séneca (Estación de Autobuses) y la Fábrica de Gas.

El horror, el miedo y el pánico de la población ante una guerra cruel, fue algo que marcó la historia de Benalúa. La suma de sinsentidos que siempre supone una guerra marcó la historia de este próspero barrio, que tardó varias décadas en remontar el vuelo.


Imagen de las tropas prisioneras republicanas en la playa de Benalúa, pocos días después de acabar la Guerra Civil, junto a las vías que salían de la cercana Estación de Benalúa, a pocos metros de donde se tomó la foto.
Seguramente estaban esperando al tren que los llevaría al Campo de Concentración de Albatera.

El barrio encerró muchas historias poco conocidas en aquellos años. Antes de la Guerra Civil, se dieron los tristes incidentes que supusieron el incendio y la destrucción del Parque-Escuela de los Jesuitas y la Iglesia de Benalúa. En el Cuartel de Benalúa se realizaron juicios sumarísimos contra los traidores una vez acabada la Guerra.



Presos políticos republicanos en el patio del Reformatorio de Adultos. Entre ellos, Gastón Castelló, Vicente Olcina, Ricardo Fuente y José Juan (Foto de Enrique Giménez.)


Visita de las autoridades franquistas a la cárcel de Benalúa con los presos en formación.


En la Prisión de Benalúa se encerraron a numerosos presos políticos durante muchísimos años, llegando algunos a morir, como ilustra el caso del poeta Miguel Hernández. En la Playa de Benalúa, junto a las vías de la Estación de Benalúa, se concentró a los soldados y presos que hizo el ejército franquista tras tomar Alicante, antes de llevarlos al Campo de Concentración de Albatera.

Algunas huellas de la Guerra duraron muchos años, como la reconstrucción de la Iglesia, y otras duraron demasiado, como la denominación del Colegio Público Benalúa, que durante el franquismo se denominó Grupo Escolar Generalísimo Franco, y no fue hasta la llegada de la democracia cuando recuperó su nombre original.

Fuente:
Tiempos de Guerra, Alicante 1936-1939. Luis Martínez Mira, Editorial ECU
Diario Información

martes, 24 de febrero de 2009

El Barrio de Cabrera Vicario

Fotografía tomada desde Catedrático Soler en 1995, cedida por Carles Vela.


Antes de que se edificara ningún edificio en lo que hoy conocemos por Barrio de Babel, existieron unas pequeñas casitas humildes en la actual zona de Benalúa Sur, llamadas Casas de Babel, en lo que fuera conocido Barrio de José Cabrera Vicario, porque ese era el nombre de la única calle que tuvo aquel malogrado caserío.

José Cabrera Vicario fue un voluntario de la División Azul con familia en Sant Joan, fallecido en Rusia el 30-8-1941. Su muerte no fue en el frente, sino durante la marcha a pie, por acción del enemigo, como consecuencia de la explosión de una mina, el 28-8-1941, colocada por francotiradores en la carretera entre Grodno y Skidel. Al que al igual que otros representantes de esta unidad militar, se le dedicó una calle en el entorno de Benalúa.

A los pies de las chimeneas abandonadas de la antigua cerámica, entre el próspero barrio de Benalúa y las vías de la Estación de Benalúa, nació en la primera mitad del Siglo XX un pequeño "arrabal", si es que se puede denominar así, que se vinculó a nuestro barrio. Eran 24 viviendas típicas, de construcción tradicional, de planta baja, tejado a dos aguas y patio trasero, que formaban una plaza cuadrada en los terrenos destinados al nuevo Colegio de Benalúa, tras la gasolinera.

Ubicación del conjunto de viviendas sobre una fotografía aérea de los años 60.

Ubicación de las últimas casas del Barrio de Cabrera Vicario junto a los asentamientos conflictivos de Benalúa Sur. Fotografía de 1999.


A pocos metros se sentía el ajetreo del trajín diario en las harineras. Se podía escuchar el romper de las olas en la Playa de Benalúa, y los trenes entrando y saliendo de la estación. Su calle no tenía alumbrado, alcantarillado, árboles para dar sombra, o ni siquiera, algún comercio. Era el último escalón de la vida urbana en Alicante. Durante las primeras décadas de su vida, esto no supuso problema, pues el entorno rural todavía estaba muy presente en la vida de los alicantinos, y salir a jugar al campo, con palos y cuerdas, saltando entre piedra y matorrales era bastante normal. Pero conforme la ciudad fue creciendo y urbanizándose, el "agujero negro" que fue lo que hoy conocemos por Benalúa Sur fue un lugar donde el tiempo se detuvo, y donde los servicios nunca llegaron.

Aquí no se construyeron más casas, y nadie recordó que antaño hubo un espléndido velódromo donde se vieron las primeras bicicletas en Alicante.
Estas 24 viviendas siempre estuvieron en sistuación legal. Pagaban sus impuestos municipales como todos, pero no recibían el mismo trato. Fueron tratados como ciudadanos de segunda, y su entorno fue cayendo en la marginación. Sus últimos moradores fueron gente de edad avanzada y muchos se trasladaron a vivir al próximo barrio de Benalúa por el abandono perpetuo de las sucesivas administraciones locales, puesto que aquí nunca interesó construir nada, ya que desde siempre, se había intuido que algún día habría un gran plan urbanístico que arrasaría con todo.

Barrio de Cabrera Vicario en 1953. En imagen, los padres de Rosana González con sus amigos. Al fondo puede verse la Avenida Catedrático Soler. Imagen de Rosana González


Pero no hizo falta esperar al pelotazo, y el tiempo se encargó de encender la mecha. Tras las trágicas inundaciones de Septiembre de 1997, el 6 de noviembre de ese mismo año, la lluvia anegó la zona y 18 familias alli ubicadas y procedentes de anteriores desalojos de zonas como el cementerio, fueron evacuadas al polideportivo de Babel.

Extractos de noticias de los meses de Febrero y Marzo publicadas en el Diario Información, relativas a la campaña del Concejal Galant de realojos y erradicación de infraviviendas, que conllevó la demolición del barrio de Cabrera Vicario, Montoto, Travesía del Canal y algunas infraviviendas repartidas por la ciudad en puntos como el Cementerio.


Tras esto, se las metió en el mismo saco que el asentamiento chabolista de una antigua industria en la Calle Moratín y las viviendas "okupadas" junto al cuartel de la Guardia Civil de Babel.
Ya habían resistido un intento de desplazamiento por el polémico concejal Sr. Galant, pero no pudieron aguantar este último.

El Diario El País, publicó el 18 de Noviembre de 1999:

La alcaldía demolerá el asentamiento de Cabrera Vicario. El Plan de Urbanismo pretende construir una zona residencial.

Conocemos una parte muy lamentable de la historia gracias a Eusebio Pérez Oca, que nos relató:

En esos días, un vecino anciano y propietario de una de las viviendas llamó desesperado, pues se estaba desalojando a los vecinos para proceder a derribar las viviendas. Contacté con Camino Remiro, concejala de IU, y con Cáritas. Camino se presentó con un par de razones y paralizó el deribo ilegal. Cáritas ayudó a las dos únicas familias que habitaban las dos únicas viviendas en estado ruinoso y al resto de los allí alojados. El objetivo era claro. Sin viviendas "físicas" no se puede reclamar el derecho de indemnización por derribo por parte de Ayuntamiento y Urbanizador privado. Una maniobra que les salió mal. De momento. Todas las viviendas del barrio pagaban contribución urbana y ésta se compone de dos partes, una el suelo y otra el edificio. Sin edificio, repito, no hay indemnización por derribo.
Las harineras estaban vacias. La última revisión de la maquinaria se habia llevado a cabo por el ingeniero Sr. Luna a principio de los sesenta. Pero el olor urbanizador hizo que se cambiaran algunos planes. Y así estamos, sin barrio, sin Colegio Benalúa, sin muchas pequeñas industrias de las de siempre y con algunos haciendo el agosto. Vergonzoso.

Fotografía tomada desde Catedrático Soler en 1995, cedida por Carles Vela. Su testimonio gráfico es de los pocos que existen de esta historia ya olvidada por muchos.


Como bien sabréis, el final de la historia es conocido: tras desalojar a todas las familias por considerar a todas las viviendas en ruina, una excavadora derribó todo el conjunto, y borró del mapa lo que un día se conoció como "Barrio de Cabrera Vicario", que seguramente muchos en Benalúa recordarán.

lunes, 9 de febrero de 2009

El barrio Renato Bardín

Se conoce como barrio de Bardin a una pequeña zona de calles situadas en Benalúa. Ocupan lo que fue el desaparecido estadio del Hércules durante cerca de treinta años. Estos terrenos eran propiedad de la familia de Teofilo René Bardin, que llegó a Alicante desde Francia, por unos negocios de compra de cepas de uva para mezclarlas con las de los agricultores franceses para la producción de sus vinos.

Un vez establecido en Alicante, tras contraer matrimonio, la familia Bardín se integra en la sociedad alicantina. A ella se debe la fundación del Colegio Francés, que se instaló en la calle Castaños. También influyó en estabilizar el Club de Regatas, a principios del año 1900.

Las calles que conlleva el barrio Renato Bardín son: Deportista Vicente Pastor, Club Natación, Deportista Angel Aznar, Renato Bardín, Princesa Mercedes y Deportista Pérez Jordá. Allí estuvo el primer campo de fútbol, que construyó Renato Bardín -hijo-, en un tiempo récord ya que las obras tan sólo duraron entre cuatro y cinco meses; fue proyectado por al arquitecto alicantino Juan Vidal, inaugurándose en septiembre de 1932.

El estadio de Bardín fue el más conocido campo de fútbol que hubo en Alicante en aquellos años. A mediados de los cincuenta, el campo (tras una polémica con los propietarios y directivos del Hércules) pasó al Alicante hasta fechas antes de su derribo, el 1 de febrero de 1963.

La entrada al campo por sus dos únicas puertas y su grada cubierta, la principal, daban a la calle Princesa Mercedes. Los fondos de las porterías colindaban con el Cuartel de Benalúa donde estaba el Regimento de Infantería San Fernando 11, en donde hoy todavía queda en pie una pared, en la que se puede divisar en su parte alta señales de los anuncios que existieron en el estadio. La tribuna de sol daba al barranco de la estación del tren -lo que es hoy calle del Deportista Pérez Jordá-. Ahora, los terrenos que ocupó el cuartel, desde que los comprara el Ayuntamiento, son un parking público, a espera de que se construya la Ciudad de la Justicia, aunque anteriormente también se pensó en que fuera la zona de la Nueva Estación de Autobuses.

Se cuenta que terminada la guerra, el alcalde Luciáñez Riesco solicitó a Renato Bardín que cediera la taquilla de un partido para reconstruir el Monaterio de la Santa Faz, y tras una negativa por parte de la directiva del club, alegando que no tenía fondos para ello, recibió duros los ataques de la prensa. Al final se donó el recargo que se puso a las localidades de "pro ayuda al Monasterio", y parte de los derechos federativos del partido con el Sevilla de aquella tarde, que supusieron una donación de 3.213,50 pesetas.

Publicado por Ambrosio Ruiz en el diario Las Provincias, el 4-05-08

sábado, 8 de noviembre de 2008

Listado definitivo de las primeras 16 casas de Benalúa

Así quedó el sorteo realizado el 8 de noviembre de 1855 a las 15:00h (hoy hace exactamente 153 años, mirad la fecha y la hora de publicación) en el que se adjudicaron a los socios las primeras 16 casas del barrio, en las calles Pérez Medina y Guardiola.

O/PREMIADO/NÚMERO/CASA
01/D. Eufrasio Ruiz Palomino/147/Pérez Medina 12
02/D. Francisco Sales Maisonnave/180/Pérez Medina 18

03/D. Francisco Leal/137/Guardiola 13

04/D. Francisco Pérez Medina/22/Pérez Medina 16

05/D. Domingo Carratalá y Cernuda/168/Pérez Medina 10

06/D. José Carlos de Aguilera/1/Pérez Medina 4

07/D. Juan Miró y Moltó/101/Guardiola 11

08/D. José Gadea Giménez/125/Guardiola 9

09/D. Bernardo Mariño Triay/183/Guardiola 15

10/D. Segundo Gutiérrez/179/Pérez Medina 8

11/D. Lorenzo Icardo/166/Pérez Medina 14

12/D. Julio Aisa/70/Guardiola 17

13/D. Agustín Ruzafa Pastor/95/Guardiola 7

14/Doña Valentina de Aguilera/34/Guardiola 3

15/Doña Rafaela Tonda Gomis/196/Guardiola 5

16/D. José Soler Sánchez/13/Pérez Medina 5


Fuentes consultadas:
Rafael Establier Costa, Añoranzas y recuerdos benaluenses.
Joaquín Collía Rovira, "Benalúa. Odisea de su Construcción (1882-1896)", en I Centenario del Barrio de Benalúa
Las primeras dieciséis casas del barrio de Benalúa
El sorteo de las primeras dieciséis casas
Diario El Constitucional Dinástico, 10-11-1885

miércoles, 5 de noviembre de 2008

El sorteo de las primeras dieciséis casas

Diario El Constitucional Dinástico del 10 de noviembre de 1885.
Documento histórico de Benalúa.


Nuestro gran amigo y colaborador del blog Alfredo Campello (si supierais en cuántas cosas relacionadas con Alicante y provincia colabora...) nos ha proporcionado la noticia de prensa del diario El Constitucional Dinástico del 10 de noviembre de 1885 en la que se habla del sorteo de las primeras casas de Benalúa. Este documento tiene un valor incalculable para aquellos que amamos el barrio de Benalúa e indagamos cada día un poco más en su historia y configuración. Desde aquí aprovecho para agradecer a Alfredo que dentro de sus numerosas pesquisas e investigaciones para nuevos libros, se acuerde de nosotros cada vez que observe una publicación sobre Benalúa. Muchísimas gracias, amigo. Punto y aparte.

Continúo con el artículo; habíamos hablado anteriormente de este sorteo siguiendo las informaciones y análisis del cronista Joaquín Collía Rovira en su artículo "Benalúa. Odisea de su Construcción (1882-1896)", en I Centenario del Barrio de Benalúa, así como el canon de Establier, Añoranzas y recuerdos benaluenses. El artículo que hicimos se llama Las primeras 16 casas del barrio de Benalúa. ¡Pero ahora tenemos la noticia del periódico 2 días después de que se produjera!

Os la reproducimos tal cual está escrita, y además (como podéis ver arriba) publicamos la página del diario de donde hemos extraído la noticia:

Anteayer tarde [8-11-1885], a las tres en punto, como estaba anunciado, se llevó a efecto en el barrio de Benalúa y con la mayor solemnidad, la rifa de las primeras diez y seis casas entre los socios de la sociedad constructora titulada "Diez Amigos".

A esta ceremonia acudió un inmenso gentío, apareciendo vistosamente engalanados con cobertores, los balcones de las casas de la calle de Medina y del arquitecto Guardiola, de dicho barrio.

Frente a la fachada de la calle de Medina se levantó ad-hoc un tablado en el que tomó asiento la junta Directiva de la sociedad para presidir la rifa. En uno de los dos biombos allí existentes, contenía el número de la acción con el nombre de su propietario, y en el otro el número correspondiente de la casa que iban a rifar. Dos niñas eran las encargadas de sacar las bolitas, habiendo correspondido los premios en el sorteo a los señores D. Eufrasio Ruiz Palomino con el número 147, la casa número 12 de la calle de Medina; a D. Francisco Sales Maisonnave, con el 180, la casa número 18 de la misma calle; a D. Francisco Leal, con el número 137, la casa número 13 de la calle de Guardiola; a D. Francisco Pérez Medina, con el número 22, la casa número 16 de la calle de su nombre; a D. Domingo Carratalá y Cernuda, con el número 168, la casa número 10 de la misma calle; a D. José Carlos de Aguilera, marqués de Benalúa, con el número 1, la casa número 4 de la misma calle; a D. Juan Miró y Moltó, con el número 101, la casa núm. 11 de la de Guardiola; a D. José Gadea Giménez con el número 125, la casa número 9 de la misma calle; a D. Bernardo Mariño Triay con el número 183, la casa núm. 15 de la misma calle; a D. Segundo Gutiérrez con el número 179, la casa núm. 8 de la calle de Medina; a D. Lorenzo Icardo con el número 166, la casa núm. 14 de la misma calle; a D. Julio Aisa con el número 70, la casa núm. 17 de la calle Guardiola; a D. Agustín Ruzafa Pastor con el número 95, la casa núm. 7 de la misma calle; a Doña Valentina de Aguilera con el número 34, la casa núm. 3 de la misma calle; a Doña Rafaela Tonda Gomis con el número 196, la casa núm. 5 de la propia calle; y a D. José Soler Sánchez, con el número 13, la casa núm. 5 de la calle de Medina.
Fue indescriptible el júbilo con que se felicitaba a los agraciados cada vez que se pregonaba el sorteo; la fiesta fue amenizada por la banda de música del pueblo de San Vicente, disparándose en el intermedio ruidosas tracas.

Al finalizar el acto, el presidente de "Los Diez Amigos", D. José Soler y Sánchez, pronunció un elocuente discurso encaminado a demostrar lo que son esta clase de sociedades cooperativas, cuando el entusiasmo, la constancia y la buena fe las preside y las fomenta.
Efectivamente, las diez y seis casas rifadas, resuelven un problema de cooperación por demás sorprendente; con 100 duros los diez y seis socios agraciados acaban de adquirir una casa valorada en más de treinta mil reales, contruida con arreglo a los preceptos de la higiene y a los severos principios del ornato y embellecimiento. Verdad es que dichos socios han de contribuir con cuatro duros más a la cuota mensual de la sociedad, pero este esceso lo redituan las casas compuestas de planta baja y principal, espaciosas como son, ventiladas y situadas en un punto que ofrecen una agradable perspectiva.

Celebramos los magníficos resultados que acaba de dar al señor Pardo la Asociación debida a su estudio e iniciativa, y hacemos votos para ver cuanto antes construidas las doscientas ocho casas de que se ha de componer el llamado barrio de Benalúa.
Un documento lleno de vida.
Muchas gracias de nuevo, Alfredo.

jueves, 9 de octubre de 2008

Plano de Benalúa de 1958 (I)

(pinchad para ampliar y poder ver la leyenda y números)

Dentro del Llibret de la Hoguera de 1958, encontramos este precioso y detallado Plano del Distrito en la página 8. En la página anterior puede leerse la explicación del plano, con sus edificios principales, su guía comercial y su guía turística. Comencemos esta primera sección con los edificios principales; cito textualmente:

Barrio fundado en el año 1884, por la Sociedad "Los Diez Amigos" en la parte oeste de la Capital, en el lugar conocido por el nombre de "Llano del Espartal". Ocupa una superficie de unos cuatrocientos mil metros cuadrados, con una población aproximada de seis mil habitantes.
Sus calles están orientadas de norte a sur y de este a oeste, en escuadras perfectas, y en ellas aún quedan dos centenares de pinos, hay tres bombillas por manzana y un bache por vecino

Edificios principales

01.- Iglesia parroquial de San Juan Bautista
02.- Alcaldía de Barrio
03.- Alcaldía de Barrio
04.- Grupo Escolar
05.- Escuela de Maestría Industrial
06.- Mercado de Abastos
07.- A.M.D "La Benaluense"
08.- Benalúa C. de F.
09.- Estación F.C. a Madrid
10.- Estación F.C. a Murcia
11.- Cuartel de Infantería
12.- Estadio Bardín
13.- Cine Roxy
14.- Cine de Verano
15.- Cuartel de la Policía Armada


CURIOSIDADES:


  • Fijaos que los límites del barrio contemplan el cuartel y el estadio (calle Princiesa Mercedes), la extensión de lo que hoy llamamos "Alipark", y las calles Fco. Escolano, Rigoberto Ferrer, J. Orozco y P. Orozco.
  • No aparece Carlet ni General Bonanza ni Isabel La Católica (ni Moratín, claro)
  • El icono representativo de la placeta es, cómo no, el templete; el de Benalúa C. de F. un balón; en el Grupo Escolar una señal de precaución, niños; una lira en la A.M.D "La Benaluense"; la iglesia del barrio también está señalada, y flanquean el barrio las dos estaciones.
  • La calle Pardo Gimeno aparece escrita con G.
  • Justo encima de la brújula hay una curiosa leyenda premonitoria: ZP

domingo, 31 de agosto de 2008

¿Sabías que...

-... hace 50 años, el 29 de agosto de 1958, en el Ayuntamiento de Alicante se acordaba destinar 140000 pesetas para construir el alcantarillado de la calle Guardiola?

- ... durante la Guerra Civil, es más que probable que el barrio de Benalúa se denominara Barrio de Pérez Cossio? (véase imagen)

Imagen del diario El día, 11 de agosto de 1936
facilitada por el incombustible Alfredo Campello

jueves, 17 de julio de 2008

El Velódromo "El Rayo"

Cartel anunciador del Velódromo de Benalúa, cedido amablemente por Juan José Amores, de Alicante Vivo.

Este precioso cartel es uno de los hallazgos más hermosos que hemos tenido el placer de mostraros. Se trata de un anuncio de las instalaciones del Velódromo "El Rayo", en Benalúa, donde se alquilaban bicicletas y se enseñaba a utilizarlas. En la imagen podemos ver que disponían de varios modelos: tándems, velocípedos, triciclos y bicicletas modernas. El velódromo (también denominado velógramo en muchos textos) se levantaba frente al Teatro Polo, el lugar que actualmente ocupa el Colegio de Benalúa:


El barrio de Benalúa nacía en plena revolución industrial, intelectual y social, en el año 1884. Eran los tiempos de la aparición de novedosos inventos, máquinas y adelantos que transformarían para siempre el mundo tal y como se conocía hasta el siglo XIX.
A Alicante, estas invenciones llegaban relativamente pronto, gracias a los barcos y gentes de todo el mundo que atracaban en nuestro puerto.

La bicicleta, fue sin duda, uno de ellos. Aquél invento había cambiado el modo de moverse en las ciudades antes de la aparición de los vehículos con motor. Aunque durante todo el siglo XIX se registraron diversos antecesores de esta máquina de tracción humana, como el velocípedo, no fue hasta un año después de arrancar las obras de nuestro barrio cuando la bicicleta tal y como la conocemos hoy, fue creada por el inglés John Kemp Starley.
Atrás quedaban aquellas bicicletas llamadas "rompehuesos" por lo aparatoso de las caídas de los atrevidos que se aventuraban a utilizarlas.

Coincidiendo con este desarrollo, arrancaba también en los países occidentales un movimiento de afición por el deporte. Recordemos que sería Pierre de Coubertin quien impulsara la creación de los Juegos Olímpicos modernos que comenzaron en 1896.


Este era el aspecto de los terrenos próximos al Velódromo. Podemos identificar las antiguas fábricas, las chimeneas, el barranco a la izquierda (los árboles más altos del lado izquierdo son de la Gran Vía del Catedrático Soler) y el mar a la derecha, al fondo.

Si unimos estos dos ingredientes y los trasladamos a la escala de aquella ciudad portuaria de tamaño medio que era Alicante, donde la burguesía y la clase intelectual del momento buscaba distracciones similares a las de sus colegas europeos, como eran el teatro, el cine, la música, el arte... comprendemos porqué en este barrio aparecieron un templete musical, varios teatros y un ateneo cultural, que satisfacían sus ansias y su ocio.
La aparición del deporte como actividad para el entretenimiento, trajo también varias instalaciones a nuestro barrio, que por aquél entonces era el destino de los grandes equipamientos, gracias a la emergente clase burguesa que aquí se instaló.

Nacieron así en sus proximidades el Estadio de Bardín, donde se practicaba el deporte del "foot-ball", y un velódromo en los terrenos de Benalúa Sur, donde se podían admirar carreras de bicicletas. En el campo central de este recinto para las competiciones de bicicletas también jugó un equipo de fútbol llamado "El Rayo de Benalúa", tomando el nombre del propio velódromo.


El Rayo de Benalúa en la temporada 47-48.

Es posible que la creación de las harineras y sus naves anexas, entre los años 40 y 50, acabara con estas instalaciones.
Apenas tenemos datos de aquél velódromo, como su aforo, si tenía gradas o si había competiciones regulares. Tampoco conocemos quién lo promovió, cuándo arrancó o cuándo dejó de funcionar, pero estamos seguros de que algún día lograremos averiguar más datos.