jueves, 31 de enero de 2008

La recuperación de la Placa de la Placeta

La placa de la placeta orginal
"Como te he dicho, nací en Benalúa, en la calle de Pérez Medina nº 13, y delante de mi casa, entre las casas numeros 14 y 16, existía en la pared, una lápida fundacional de mármol blanco, en la que se narrabam los hechos y nombres de los "Diez Amigos" y entre estos nombres, el del Doctor Soler, tu antepasado. Me han dicho, que al construir nuevas casas, sobre los solares que ocupaban las antiguas casas 14 y 16 esta lápida fue quitada o destruida. ¿No podrías averiguar por el Cronista de la Ciudad, o por cualquier otro conducto, la redacción completa o lo que decía esta lápida?
Este mármol era grandísimo, y según calculo yo, a ojo, era de unos dos metros de alto por un metro de ancho y estaba sujeto por cuatro clavos de cabeza de cobre.
Me interesan grandemente estos datos, y tu colaboración será muy agradecida"

Ésta es la carta que Rafael Establier envió al Ex-batlle d'Alacant i boticari del carrer major Agatángelo Soler Llorca en los primeros años 70. Don Rafael, como podemos leer, sólo buscaba la información sobre el texto de la placa para lo que después fue su libro Añoranzas y recuerdos benaluenses, ya que daba la posibilidad de volver a verla por perdida. En ese libro, publicado en 1976, es donde nos narra toda esta fantástica aventura.

Detalle del texto.

La placa, nos dice Agatángelo Soler, fue arrancada de su lugar exactamente el 11 de mayo de 1936 solamente por el hecho de ir encabezada por "en el nombre de Dios Padre y del Hijo y del Espíritu Santo"(véase imagen). Pero lo que nadie suponía es que después de casi cuarenta años de silencio sin la placa fundacional, y entre tantas incógnitas, se iba a producir la ansiada recuperación de la lápida.

"La placa de Benalúa, en que mi abuelo, junto con los DIEZ AMIGOS fundó el barrio, existe y la tiene guardada alguien en el barrio, no sé quién, pero el cura, Don Liberato Rovira, lo averiguará"


Y ésta fue la respuesta. Así comenzó todo, con las investigaciones y pesquisas de Don Liberato indagando e involucrando a todos los vecinos, preguntando uno por uno cuidadosamente después de misa, en los encuentros con los jóvenes, en cada rincón y esquina; en definitiva, movilizando a todo el barrio. Y de nuevo el mágico barrio de Benalúa mostró que podía volcarse en la búsqueda de su historia y patrimonio.

Y así llegó la información sobre la lápida. No había sido destruida, sino solamente arrancada de su emplazamiento y, recogida por unos vecinos, estaba en un patio de una de las casas del barrio, puesta del revés sobre unos caballetes, haciendo de mesa de mármol. Agatángelo, tras conocer la noticia, llamó por teléfono a Rafael Establier (que vivía en Sevilla) y le comunicó que los benaluenses la habían rescatado, restaurado y fijado junto a una fuente luminosa, costeada por el vecindario en la plaza de Navarro Rodrigo. La lápida que conservamos sufre una mutilación en su parte superior.

En la porción que falta se podía leer:

"Sociedad Anónima Los Diez Amigos, constructora del..."

Pero esta historia tiene el mejor de los finales, y de esta manera, el martes 9 de julio de 1974, noventa años después de su colocación (recordemos, el 7 de julio de 1884), el Diario Información reproduce la imagen y el texto de la lápida, con una reseña especial sobre los 90 años del barrio Benalúa de Vidal Masanet. Realmente, la lápida nunca se fue del barrio.


HACE NOVENTA AÑOS
Diez amigos fundaron la populosa barriada de Benalúa.
El domingo 7 de julio fueron encendidas noventa velitas montadas sobre la espléndida tarta simbólica de la coquetona barriada de Benalúa. Sí; noventa, que son los años del populoso sector urbano y cuya efemérides tiene su testimonio con la piedra de mármol que Benalúa exhibe en su cuidadísima plaza.
BARRIO DE BENALÚA Se inauguraron las obras de este barrio el día 7 de julio de 1884, colocando en el nombre de Dios Padre y del Hijo y del Espíritu Santa la primera piedra en el centro de la zanja medianera de estas dos casas, el presidente Dr. don José Soler y Sánchez, siendo honorario el Exmo. Sr. Marqués de Benalúa; vicepresidente, don Juan Foglietti y Piquer; contador, don Amando Alberola y Martínez; tesorero, don José Carratalá y Cernuda. Iniciadores de la construcción de este barrio. Encargado de las obras, don Pascual Pardo y Gimeno; secretario, don Francisco Pérez Medina; y vocales, don José Guardiola y Picó, arquitecto, don Pedro García Andreu y el doctor don Arcadio Just y Ferrandiz.
Luces, fuente luminosa, júbilo, y sobre todo, el recuerdo entrañable de los benaluenses a los DIEZ AMIGOS, que proyectaron el Benalúa de hoy. Ahí queda el mármol caliente -la gratitud que rompe el frío- y el vecindario dando ejemplo en una fecha que no pasa inadvertida.
Noventa años, Benalúa. Felicidades, Benalúa...



Sin embargo, todavía nos quedan detalles que investigar. La placa de la placeta actual difiere de la original en el grabado del texto, como podréis comprobar si analizamos, por ejemplo, el detalle del texto anterior:

Observamos la tipografía distinta en ambas, mirad las versales de Padre, Hijo y Espíritu Santo en la original, que han desaparecido en la lápida actual.

Comparativa entre la lápida original y la actual. Ahora no sólo cambia la tipografía, sino también la abreviatura en el tratamiento de cortesía: "Exmo. Sor." y "Exmo. Sr." / "Vice-Presidente" y "Vicepresidente".


Con motivo del centenario, el Ayuntamiento planeó la instalación de una nueva placa conmemorativa de esta efeméride, que acompañara a la placa fundacional, pero no se llevó a cabo y nunca más se supo de ella.

Esto hace que nos preguntemos, ¿conservaron el mármol original y volvieron a grabar las letras? ¿Es otra placa diferente, llamémosla copia, y la original se encuentra conservada en otro lugar? ¿La placa que tenemos ahora es el fruto de la restauración de 1974 o tuvo una restauración, pulimentación y grabado posterior?

Si quieres acceder a más información relacionada, pincha en la etiqueta placeta o consulta el artículo La placa de la placeta.


Si quieres localizar la Placa fundacional del barrio en 1984 o la conmemorativa del embellecimiento en 1966, puedes hacerlo en estos enlaces a nuestro Mapa de Panoramio.

miércoles, 30 de enero de 2008

La desaparición del Templete de Benalúa

La placeta y el Templete, según Remigio Soler. Auténticos símbolos de identidad de todo el barrio.
El templete original de Benalúa, en la placeta.

El templete original de Benalúa, recién destruido, en la placeta.

Mucho se ha escrito sobre la melancolía y los recuerdos que despiertan las fotos de la plaza de Benalúa con su histórico templete de la música luciendo en el centro, como icono identificativo del barrio y sus habitantes. Era señal de distinción en la ciudad, orgullo de barrio y punto de encuentro. Aquí venía la banda municipal a tocar, y se engalanaba con decoración durante las fiestas.

A pesar del cariño que se le tenía, un día desapareció, y ya nunca más se supo de él. Después, vino toda una serie de "dimes y diretes", y todo tipo de rumorología sobre si se reconstruiría o no, hasta que de repente, un día nos plantaron un vergonzoso techado para el escenario de la placeta.
Hoy contaremos los últimos días del Templete romántico, para reflejar la triste pérdida de aquél emblema de Benalúa y de la ciudad de Alicante.

Como podéis consultar en nuestro archivo sobre el tema "Templete", hemos contado todo cuanto los libros y las publicaciones nos han aportado respecto a este tema, y para poder completar esta información, atenderemos a la crónica contemporánea de la ciudad, también conocida como "Diario Información".
El 21 de Junio de 1956, incluía una nota que hablaba sobre trabajos de embellecimiento (pintado) en el "auditorium" de la Explanada, así como en el templete de Benalúa, con motivo de la proximidad de las hogueras. Los trabajos de pintura en el templete costaron 5.000 pesetas. Como anécdota, diremos que en la misma Comisión Permanente del Ayuntamiento se aceptó la propuesta de elevar tres pisos la vivienda de Pardo Gimeno esquina a Navarro Rodrigo.

El templete, engalanado para las fiestas, y los niños, todos arreglados, jugando sobre el albero de la plaza.

Por las fotos de 1959 que nos mostró Isabel González, el Templete era disfrutado y decorado por los vecinos. La gente se hacía fotos junto a él, y era el orgullo del barrio. Incluso era tan utilizado que se recurrió al pintado de esta construcción para mantenerla en un estado adecuado dentro de la plaza.
El 23 de Mayo de 1961, se publicaba la reseña llamada "La Jornada" que trataba sobre temas urbanos. Esta vez, trataba sobre el Templete de Benalúa, y hablaba sobre unas necesarias mejoras en el Templete, que al parecer, se encontraba un tanto descuidado (pero eran problemas perfectamente solucionables). También se desprende que el albero de la plaza, y la desaparición de los grandes pinos, estaba provocando que este lugar perdiera su encanto inicial dentro de la ciudad que tan rápido avanzaba:
Hay quienes gustan mucho del aspecto romántico del viejo y transhumante templete de la plaza Navarro Rodrigo, en Benalúa. Entre los admiradores se encuentra Gastón Castelló, quien suele prodigarle bastantes elogios. Desde luego el templete de Benalúa, antaño rodeado de pinos y de árboles tan decimonónicos como el terebinto, configura el lugar. Bueno, pero como no vamos a entrar ni salir en su aspecto ornamental, sino en el otro, el de su cuidado, desde estas líneas hemos de señalar el enorme abandono que presenta: el techo roto por varios lugares, varillas destrozadas, y en la basamenta un horrible chafarrinón repelente y de mal gusto. Y ahora, cuando la plaza llena de sol y las calles "pintadas de verde" de los árboles, dan un alegre aspecto a la barriada, se nota todavía más el abandono, la vejez y el mal gusto de que está rodeado el templete de Benalúa que -quede esto claro- no pretendemos que desaparezca, puesto que da carácter a aquel lugar, sino que una mano bienhechora componga lo roto, dé brillo a su armadura y quite la horrible pintura que le sobra. Que el templete armonice con el lugar y que sea adorno y no trasto repulsivo. (La plaza, ¡ay la plaza!, tan llena de polvo, tan en altibajos, tan sucia... ¡Tan bonito que es el barrio de Benalúa!).

Imágenes del barrio en 1964. La fuente es la misma que aparece en la portada del libro Añoranzas y Recuerdos Benaluenses.

El día 7 de Mayo de 1964, aparecía la noticia clave: la plaza de Benalúa se iba a remodelar. Ante el estado cada vez más deprimido de la placeta en contraposición a los emergentes espacios urbanos de la periferia, la opinión ciudadana tenía cada vez peor opinión (eran casi constantes las cartas al director con quejas sobre la placeta). Eran los tiempos del desarrollismo acelerado y a costa de todo, donde mirar atrás era perder el tiempo, y lo antiguo sólo se comprendía como "viejo". La década de los 60 inauguró la cadena de pérdidas en el patrimonio y la historia de la ciudad, a cambio de una modernidad que no muchas veces era justificada, y tampoco mejoraba lo anterior.
Esta obra costaría más de 500.000 pesetas, de las cuales, 80.000 fueron aportadas por los propios vecinos, para realizar aquello que se les había prometido. Sin embargo, nunca se cumpliría este trato con el Ayuntamiento, porque el Templete NO SE REPUSO JAMÁS.

De la noticia, extraemos lo siguiente:

- La remodelación de la placeta incluía el desmontaje, restauración y posterior montaje en su ubicación del Templete:
"Hemos visto los proyectos y los detalles relacionados con las subastas de estas obras a celebrar en el curso del mes de mayo. La plaza va a sufrir una honda transformación, si bien seguirá conservando el viejo templete de la música que otrora estuviera emplazado en la Explanada. Este templete, según informan los técnicos, va a ser reparado por los empleados de talleres municipales, pero seguirá en el centro de la plaza de Navarro Rodrigo, presidiéndola y sirviendo de tribuna para determinados actos folklóricos".

- Se renovaría el alumbrado (envidiado por toda la ciudad a principios del Siglo XX) de la placeta y de las calles con farolas de columna de fundición y lámparas de vapor de mercurio, las aceras y se mejorarían las jardinerías.

- Se reconoce la pérdida (trágica) del ambiente inicial de la plaza por la sustitución de las viviendas originales de dos plantas de finales del S. XIX por las construcciones en altura del momento. Sin embargo, se desdramatiza y se justifica por la rentabilidad ante la alta cotización del metro cuadrado del suelo en el barrio y lo que demandaban los tiempos según la conveniencia de la arquitectura vertical.

Con este conjunto de operaciones, unidas a la renovación de la arquitectura envolvente, se presuponía solucionado el problema ambiental de la plaza. Sin embargo, activaron la maquinaria de destrucción del barrio original de Benalúa, con un proceso lento que ha llegado hasta nuestros días en su fase final, demostrando que aquellas decisiones fueron las peores que se pudieron tomar. Una operación de remodelación de la plaza, unida a un plan de mejora ambiental del barrio y restauración de viviendas hubieran logrado mantener con vida un barrio decimonónico en una ciudad como Alicante, que hubiera sido el orgullo de la ciudad.


Más de un año después, el 12 de Diciembre de 1965, el Ayuntamiento publicaba una nota de prensa en la que informaba de la próxima finalización de las obras en las plazas de Luceros y Navarro Rodrigo. Respecto a la plaza benaluense, aparece un nuevo dato: se ubicará una pista de patinaje, se instalarán bancos de piedra y se pavimentará con baldosa hidráulica. Del templete, de nuevo, se afirma que se desmontará:


"(...) Se desmontará el templete que fue escenario donde la banda municipal de música deleitó a varias generaciones de alicantinos (...)"


Sin embargo, sólo seis días después, el lenguaje varió mucho en el periódico (ya no se habla de "desmontaje", sino de "desguace") , y parece que o a alguien se le fue la mano "desmontando" y acabó viniéndose todo abajo, o la destrucción fue intencionada. Las fotos no tienen la calidad suficiente como para apreciar cómo acabaron los elementos del templete, pero los daños de las piezas principales no tuvieron que ser excesivos, ya que su estructura era de hierro fundido. Eso sí, la cubierta textil y el escenario de tableros parece que sí se destrozaron.
Los restos del templete esparcidos por la Plaza de Benalúa. Don Remigio Soler posa frente a ellos, es el segundo por la derecha. Seguramente tenían la intuición de que esta fotografía era histórica en la historia del barrio para decidir retratarse frente a un amasijo de escombros.

El 18 de Diciembre de 1965, el Diario Información publicaba la dramática noticia de la desaparición del Templete de Benalúa. Es muy destacable que la prensa trataba en este momento de restar "hierro" al asunto (nunca mejor dicho) y titulaba:
Por fin -y sin lágrimas- ha comenzado el "desguace" del veterano templete de la plaza de Navarro Rodrigo.
¿Porqué deberían haber lágrimas si todo el mundo pensaba que el Templete iba a ser restaurado y devuelto a su lugar? ¿Sabía la prensa por adelantado que nunca volvería?

La misma columna que años atrás solicitaba la restauración pero no eliminación de este icono urbano, "La Jornada", esta vez cambiaba su discurso y no parecía nada escandalizada por el amasijo de hierros observado en las imágenes, y publicaba, muy claramente, la desaparición definitiva del templete, si bien no lo confirmaba de un modo literal:
El templete de la música
Se hizo incómodo y molesto en la Explanada cuando ésta, consciente de la importancia que había de tener en el futuro, fue probándose vestidos hasta encontrar los de gala que lleva puestos y le han dado nombradía fuera de casa. Y se lo llevaron a la plaza de Navarro Rodrigo en Benalúa por si servía para conciertos al aire libre. Sirvió de poco en un principio y, más tarde, de estorbo; de estorbo por derecho propio y porque descuidado y pintarrajeado, no usándose para nada, su presencia era desagradable. Ahora ha terminado ya su desventurada carrera; a la plaza de Navarro Rodrigo le ha pasado lo que a la Explanada y necesita el sitio para modernizarse. El templete no pasa ya a ningún otro solar por si sirve. Sus piedras, a las escombreras, y sus hierros, a las fundiciones. Se acabó el templete de la música.
Poco a poco vamos diciendo adiós a las cosas que nos fueron familiares porque lo fueron para la ciudad y están vinculadas a nuestros más lejanos recuerdos. No quiere decir esto que sintamos su desaparición que en la mayoría de los casos aplaudimos, sino simplemenete que ésta contribuye a ir desfigurando la ya muy alterada fisonomía de la ciudad, de la que tal vez lo que más entrañablemente amamos es lo que nos recuerda aquel instinto de familiaridad y reunión al que se opone hoy el de indiferencia y dispersión.
La muerte del templete de la música no nos da frío ni calor. Quizá sea porque donde estaba hace muchos años ha perdido todo lo que pudiera recordar sus triunfantes mocedades. Aunqeu es posible que sin querer confesárnoslo nos quede allá en el fondo algo de aquello.

En el año 1966 se inauguró esta placa en conmemoración de las reformas de la placeta. En este momento, aún no se había recuperado la placa fundacional del barrio.

La página se completaba con una noticia individual para el propio templete y el barrio. Se elogia la actitud de los vecinos que "toleraron la presencia de un viejo y antiestético armatoste metálico", cuando seguramente, si no protestaban era por el aprecio que se le tenía.
También se elogiaba a unos "vecinos ejemplares" que "bajo los nobilísimos auspicios del alcalde de barrio don Rafael Cano Mula" aportaron su dinero propio "para que puedan remediarse los defectos de su propia plaza decidieron aportar una interesante cantidad".

El templete pasa a la historia. Ya es carne de chatarra, quién sabe a qué destino le lleva la decisión municipal, pero lo cierto es que desaparece su arcaica estructura metálica, camino de un destino más útil.

¿Sabrían los vecinos de Benalúa que con su dinero, en lugar de restaurar el Templete, se destruiría? ¿Sería el destino de los hierros de esta emblemática construcción romántica, el mismo que el del Busto de José María Muñoz?


Llegamos al año 1984, cuando con motivo del centenario de Benalúa, se producen actos en homenaje a esta festividad, y entre ellos, una recuperación de la placa de la placeta. El día 7 de Julio de 1984, podemos leer en el Diario Información:

"Por su parte la Caja de Ahorros Provincial, patrocinará la reconstrucción del templete que estuviera instalado en la plaza de Navarro Rodrigo y que el pintor benaluense Edmundo Lloret, ha plasmado en un óleo. En dicho templete y subvencionado por la citada Caja de Ahorros se celebrarán conciertos, reuniones de agrupaciones corales, de danza, representaciones teatrales y otros actos."

A pesar de esto, parece que todo quedó en pólvora mojada y buenos propósitos para el centenario, pero nada más se supo de esta iniciativa de la Caja de Ahorros. Nos preguntamos si esa "reconstrucción" sería a partir de las piezas del Templete originales o de una nueva copia. De ser las originales, se habrían conservado durante 20 años en algún lugar que desconocemos...

Pues bien, en este punto de la historia tenemos que decir que se pierde la pista de los restos del Templete, y no se vuelve a hablar de él hasta que, el 15 de Junio de 1992, el Ayuntamiento de Alicante, a través de su área de Servicios y Mantenimiento, proponía una nueva remodelación de la Plaza de Navarro Rodrigo, en la que se incluía la idea de recuperar el antiguo templete.
¿Existía todavía aquél templete destruído sin previo aviso al barrio hace treinta años? El concejal del área, Rafael Arnau, anunciaba su especial interés en remodelar esta plaza con un presupuesto de 22 millones de pesetas. El objetivo, paradójicamente, era "recuperar su imagen de antaño, para lo cual era determinante rescatar el antiguo templete de música, que era el signo distintivo de esta plaza situada en el corazón de Benalúa".
La prueba patente de las consecuencias de la destrucción del barrio la encontramos cuando, los efectos de la desaparición de los rasgos identificativos hace que los vecinos y la ciudad añoren la calidad de vida y el ambiente maravilloso que existía previamente. Lamentablemente, parecía tarde. Aunque se calificaba como "desguace" la operación de eliminación del templete, se afirmaba después que "del templete de música, no queda ni rastro, pero el concejal señala que no habrá problemas para reconstruirlo tal como era con las fotografías existentes del mismo."


Aquí se acaba esta historia, ya que nunca más se volvió a hablar de un modo serio del Templete de Benalúa, hasta que en el 2007 se hizo una promesa electoral de recuperarlo, pero todos pudimos comprobar cuál fue el nuevo engaño. Promesas electorales, engaños, mentiras,Exactamente igual que hace 40 años: al pueblo, pan y circo.

Promociones Inmobiliarias en Benalúa I: Edificio Carlet

Nuestro amigo Elkiko nos envía unos curiosos folletos que conserva de la promoción inmobiliaria que tuvo lugar a finales de los 70 en el extremo Este de Benalúa.
Con el proyecto de urbanización del Barranco de San Blas, se trazó la avenida con bulevar central de Óscar Esplá. A esto se le unía el primer despegue del Ensanche, que hasta el momento apenas había estado utilizado como polígono industrial y de almacenes.
La Calle Pardo Gimeno finalizaba entonces en el cruce con la calle Alona. A partir de ahí, se encontraba el desnivel del barranco, y para ampliarla y llevarla hasta Óscar Esplá hubo que hacer un gran movimiento de tierras para rellenar la rambla. Los edificios aprovecharon el desnivel de los solares, y ubicaron en ellos enormes aparcamientos de varias plantas de profundidad. Fue el nacimiento de la Calle Carlet: la conexión de Pardo Gimeno con la trama del Ensanche, que se denominó de un modo diferente para diferenciar este nuevo tramo (construido casi un siglo después) y evitar una nueva renumeración de portales.
La línea de "costura" de las manzanas que hicieron de "bisagra" entre Benalúa y la nueva avenida determinaba que fueran de un ancho superior al de las tradicionales, con lo que se desaprovecharía enormemente el espacio interior de las manzanas. Para evitar esto, se permitió replegar la línea de fachada de los edificios, para crear un patio abierto al exterior que sirviera de acceso. Esta es la característica principal del Edificio Carlet, proyectado por Francisco Muños Llorens construido en 1977, ya que no es nada usual encontrarse con parques privados de acceso en pleno centro de Alicante.
Este edificio se levantó sobre los terrenos del patio trasero del antiguo Colegio de las Teresianas, que daba a la calle Foglietti, y que anteriormente había sido la Clínica Carbonell.

Se trata de un edificio de estructura mixta (pilares de hormigón interiores y la línea de fachada que da al patio con pilares de acero), con una marcada horizontalidad en su fachada, con fachadas recayentes a Carlet y a Isabel la Católica. La plaza de acceso es dura y con vegetación en maceteros, ubicados camuflando los respiraderos del parking que tienen debajo, y en el acceso tiene un original mural realizado con elementos constructivos de la obra (ladrillos, tubos de pvc, mortero...) y en el que está en relieve el año de la construcción "1977".
Para finalizar, analizando las viviendas, concluiremos que tienen una distribución muy desafortunada, existiendo unidades excesivamente lineales, aunque eso sí, generosas en superficie y con toda la vivienda en contacto directo con el exterior; asímismo, los pasillos de distribución acaban consumiendo (y desaprovechando) demasiada superficie útil.

Si quieres localizar este edificio puedes hacerlo en nuestro Mapa de Panoramio.

Llibret de la Hoguera de Benalúa, 1984


Estamos ante el llibret del centenario, y debía notarse que es algo más que un llibret; de esta manera, la publicación nos descubre muchos aspectos del barrio que desconocíamos, y está llena de documentos de vital interés para los que investigamos la historia del barrio, o intentamos reconstruirla.
Por supuesto , el libro se abre con el saludo de los cargos institucionales del momento, presenta a las bellezas de la hoguera, sus monumentos y a la comisión gestora que integra la hoguera de Benaúa; no obstante, a partir de ahí el libro comienza a desprender un sabor especial con vibrantes artículos interesantísimos, entre los que os destaco:

- Gabriel Soler, "Juan Lloret" (Como curiosidad, la portada del llibret está hecha por el hijo de este pintor, el afamado Edmundo Lloret)
- Gabriel Soler, "Benalúa en su primer Centenario". (Es el artículo estrella y habían de dárselo a la persona que más sabe de Benalúa. Soler también escribió el prólogo al libro del Centenario, y muchos de los datos que expone aquí proceden del texto de referencia. )
- Carmelo Simón Marín, "Dejadle. A San Juan Bautista en su procesión" (Con imagen de la primitiva iglesia)
- José Pastor Liza, "Oda a los fundadores de Benalúa"
- Miguel Signes, "Alicante, camino del año 2000" (es una distopía tristemente perfecta, casi todo lo que auguraba se ha cumplido)
- Enrique A. Llobregat, "Dos emperadores romanos ciudadanos de la Benalúa romana" (Sobre los hallazgos de los Antigones por Manuel Rico García)
- Emilio Chipont, "Personajes de entonces: K-Hito"
- Alfredo Aracil, "Benalúa y el mar"
- Vicent Talon i Gimeno, "La plaça del nostre barri"
- Manuel Molina, "Pinos de Benalúa"
- Miguel Martínez-Mena, "Ausó y Monzó, profundidad y alicantinismo"
- Joan M. Gomis, "El futur del nostre barri" (Incluso aquí se vuelve a retomar el libro de Añoranzas de Establier)
- Carmelo Simón, "Benalúa"

Además del programa de fiestas, las últimas páginas son un compendio de publicidad de las tiendas y comercios del barrio. Profundidad de investigación, rigor histórico, ilustraciones e imágenes del barrio. Merece la pena desde la primera a la última página.


martes, 29 de enero de 2008

Pesca Benaluense

Hemos conocido la grata noticia de que existe una nueva web sobre Benalúa. Se trata de Pesca Benaluense, un punto de encuentro en internet que tiene como principal objetivo servir de ayuda a los socios pescadores de la Sociedad Cultural Deportiva La Benaluense.

Imágenes de las capturas de Doradas capturadas en la Playa de San Juan y Villaricos. Varias generaciones de benaluenses se juntan en las jornadas de pesca.

Como ellos nos comentan, hasta hace bien poco, las clasificaciones se exponían en un tablón en
la Sede de la Sociedad. Hace un par de años, surgió la idea de plasmar estas clasificaciones y todo tipo de información sobre la pesca, las recetas, el calendario lunar, los lugares de pesca y en general, sobre la Sociedad Cultural Deportiva en una web, y así nació PescaBenaluense.es. Os invitamos a seguir su web y conocerles mejor.

Espectacular rancho conseguido en aguas del Portichol, en Jávea en octubre de 2006. Corvas, Vidriadas, Sargos y una Doblada.

Nos alegramos mucho de que un colectivo se anime a "hacer barrio" y difundir fotografías y datos sobre más aspectos de la vida diaria en Benalúa.
Por cierto, también tienen un blog de Pescabenaluense, donde van actualizando con las últimas novedades.

A estos "sucesores" de los pescadores que antaño realizaban las capturas en las aguas de la Playa de Benalúa, les deseamos muchos éxitos, y sobre todo, que tengamos una gran relación compartiendo fotos, recuerdos y curiosidades sobre el barrio.

¿Sabías que...

Postal publicitaria de Tomás Aznar  circulada en 1918

... no sólo hubo industrias hacia el Sur de Benalúa? en "Benalúa Norte" también apareció una gran industria metalúrgica que fabricó instrumental para obras hidráulicas, tubos de hierro fundido...
Era la industria de "Tomás Aznar  e hijos - Ingenieros Constructores" (pero no Tomás Aznar Doménech, que tenía dedicada una calle en La Florida.)
En el siguiente plano de 1931, aparece reflejada como "Calderería". Sobre su parcela se levantó, años después, el barrio de Alipark.


Como podéis consultar en este artículo de Alicante Vivo, los Talleres de maquinaria y fundición de metales de los Sres. Don Tomás Aznar y Hermanos estuvieron inicialmente en Alcoy y posteriormente se trasladaron por razones de mercado y proximidad al ferrocarril, a la zona industrial de Maisonnave, en Alicante. Mientras existió este taller, tuvieron las industrias de la fundición junto a Benalúa, como cita el benaluense Figueras Pacheco en la Geografía general del Reino de Valencia.

Fue una empresa fundada antes de 1900, y que llegó a alcanzar una plantilla de 500 trabajadores.
Sus actividades se desarrollaban en varios edificios dispersos, a poca distancia de la línea MZA; contaban con dos hornos que fundían 15 Tm diarias; los talleres de fundición y almacenes se hallaban en Benalúa, ocupando un área de 3,3 Ha; las naves de construcción y ajuste estaban entre las calles Quiroga (hoy Alemania) y Pintor Casanova.

Un boletín de la Cámara de Comercio de Alicante de 1894 describía sus instalaciones y ensalzaba las cualidades personales de los empresarios que a fuerza de trabajo y tesón habían conseguido un amplio mercado en la provincia y península a sus productos: columnas de fundición, calderas, máquinas textiles y papeleras, prensas de aceite y vino, bombas hidráulicas, de vapor, generadores, molinos y tuberías para la canalización de agua, gas y otros líquidos. El hierro lo trabajaban dulce, galvanizado, emplomado y acero.

Gracias a Elkiko y al trabajo de Carlos Salinas en Alicante Vivo por habernos acercado a esta industria que también existió junto al barrio, y que seguramente dio trabajo a muchos benaluenses.

La Playa de Benalúa, o Playa de Baver

Desde tiempos inmemoriales, se hablaba en los textos de una zona de desembarco externa al Puerto de Alicante, llamada Playa de Baver (o Babel), que arrancaba junto al muelle de poniente del Puerto de Alicante y la Estación de Benalúa, y continuaba hacia el sur interrumpida sólo por las desembocaduras de los barrancos.

Este puerto fue conocido desde los tiempos inmemoriales de la ocupación romana e islámica. De hecho, se vincula la existencia de las indusrias cerámicas del yacimiento romano de los Antigones en Benalúa a la proximidad de un puerto de desembarco fácil que constituía la playa de Baver, muy cercana, segura y accesible, y que probablemente se comenzó a utilizar como fondeadero cuando la laguna-puerto de la Albufereta comenzó a colmatarse por limos y fangos, perdiendo calado para las naves romanas.

El gran arqueólogo de Alicante Pablo Rosser, cita un documento firmado por Pedro IV fechado el 7 de diciembre de 1372 :
"En este importante documento el monarca dispono que sólo se introduzcan mercancias en Alicante por un portal, prohibiendo descargar en la Ribera de Baber".
Hasta que se iniciaran las obras del muelle de Levante del Puerto en 1510, parece que la tradición del uso del lugar no se habría perdido siglos después en la memoria del pueblo alicantino, y la principal entrada por mar de mercaderías provendría de la Ribera de Baber y continúa:
"Si con lo dicho hasta ahora, podría parecer posible el ubicar dicho puerto en la ribera o ensenada de Baber , lo escrito en el siglo XVII por Bendicho puede ser bastante clarificador. Así, refiriéndose al yacimiento romano de los Antigones (que Bendicho relacionaba erroneamente con Illice) dirá: Y el puerto que entonces á esta ciudad servía era lo que nosotros decimos el Baber, que es una Ensenada segurísima y abrigada de todos los vientos dentro del mismo puerto a quien los italianos llaman Porto Ferrato (...) Sirve aquesta de lugar para dar carena y adobar los navíos que del navegar salen cansados y aviertos , y pueden allí invernar, y en tiempo de tempestades se acojen a él las galeras y demás vageles.".
El puerto de la Ribera de Baver se utilizó de un modo intenso hasta el siglo XIV, perdiendo importancia en favor del Puerto protegido frente a la ciudad amurallada en el siglo XVI, pero no dejó de ser utilizado. Incluso se abrió una puerta en la muralla del siglo SVIII llamada "Puerta de Baber", por la que entraron las mercancías allí desembarcadas hasta finales del Siglo XIX.
Pablo Rosser también sugiere otro origen etimológico del topónimo "Babel", relacionado con la palabra utilizada en árabe para designar a las puertas de la ciudad "Bab", ya que esta playa sería "la puerta de acceso" por la que llegarían los barcos.

En esta Carta Náutica de la bahía de Alicante fechada en 1764, vemos claramente las indicaciones necesarias para la navegación y el desembarco (es un mapa marítimo, por lo que el interior de la tierra no se dibuja con detalle). En él se hace referencia a hitos para la orientación: las torres vigías de el Cabo de las Huertas y de Santa Pola (posteriormente convertidas en faros), el Castillo de Alicante y el torreón sobre la Serra Grossa, la ciudad de Alicante... y unas casitas de campo en una huerta verde al sur de la ciudad, donde hoy se levanta Benalúa. Es destacable que se marcaba la profundidad que detectaban las sondas en cada punto, para guiar a los barcos hasta las zonas de desembarco sin encallar. Éstos números sólo se ponían en los accesos a los puertos, y frente a la Playa de Baver, también aparecen.

Nuestro amigo y compañero, Daniel Moya, nos habla de recuerdos más próximos, vividos en el centro tradicional de la ciudad, donde se corría rápidamente la voz en cuanto llegaba algún barco carguero a esta playa para que los alicantinos bajaran a descargarlo y ganarse el jornal:
"La Plaza del Carmen se ofrecía entonces como un mercado de mano de obra en la que rápidamente corría el rumor de la llegado de algún barco que había que cargar de esparto, barrilla o vino y también de algún que otro carguero de bandera extranjera que para evitar el pago de aranceles y derechos de amarre echaban el ancla en el puerto natural que fue la playa de Babel y era entonces cuando se oía la voz de: els anglesos, anem al Baver!".
El volumen de portuario proveniente del extranjero fue creciendo de tal modo que algunas de las compañías navieras extranjeras construyeron en las estribaciones de aquella playa sus almacenes. De tal forma fue consolidándose un núcleo habitado por personas de orígenes y lenguas muy distintas, por lo que popularmente se le denominó al lugar como "Baver", relacionándolo con el Babel bíblico.

Daniel Climent i Giner (Profesor del Instituto Bahía Babel) nos remite a la Crónica de Viravens, más concretamente a la página 25 de dicha crónica, en la que se dice:
"Este seno, tan espacioso como bonancible, cuyas especiales condiciones permiten en cualquier tiempo la entrada y salida de buques en nuestro mar, tiene al O. el Baber, rada que los italianos llamaro Porto Ferrato por la forma de herradura de caballo que presenta. Abrigado este pequeño seno por un recodo que por el E. forma la tierra, los cabos del Porquet, Labador y Agua-amarga lo defienden por el O. y S. En las grandes tempestades se acogían a él las galeras; muchas naves pasaban aquí los inviernos, gozando de la bonanza que no siempre les ofrecía el mar en la otra parte del puerto y la espaciosa ribera de tan privilegiado seno se utilizaba para carenar los buques". Así afirma Climent que "una cosa que llama la atención del topónimo , tal y como lo reproduce Viravens es que no dice tan solo Baber , sino que antepone un artículo El Baber, como si se refiriera a un lugar donde se realizaba alguna actividad específica, similar a El Forn, La Ferrería, o similares.", de tal manera Climent llega a la conclusión de que la etimología de la palabra Baber era en su origen Bauer, y de ahí, Baver "porque en las lenguas latinas, la "u" entre dos vocales se transforma en v, es decir, se hace consonántica".
Para que las costillas de una barca no se separen y evitar que la barca se "abra" , es preciso que sean unidas entre sí mediante unas vigas especialmente resistentes, que reciben el nombre de "baos" , esta palabra en valenciano se diría "baus". Un lugar donde se carenaban barcas, donde ponían los baus a los barcos, era lógico que se llamara un "bauer", es decir un "baver".

Plano del Puerto y la Rada de Alicante en 1876. Se aprecia a la izquierda un llano arenoso litoral, y la desembocadura del barranco de San Blas.

Superposición de referentes actuales sobre el mapa para situar la zona de desembarco en la Playa de Baver.

Plano de 1910, en el que aparece la Playa de Babel junto a la Estación de Benalúa.

Imagen aérea de Alicante a principios del Siglo XX.


La costa tenía que ser similar a la que existe hoy frente a Agua Amarga, pero con una playa arenosa en lugar de rocas. De hecho, muchos benaluenses todavía recuerdan haberse bañado en esta playa o haber venido a pescar. De hecho, también recuerdan hasta las defensas de los nidos de ametralladoras, así como un búnker, construidos durante la Guerra Civil en la línea litoral, y que en la última década se han destruido con las obras de ampliación del Puerto.

Benalúa Sur en 1956. Llama mucho la atención la presencia de la línea de costa original de la Playa del baver junto a la Estación de Benalúa.

Fotomontaje de los años 60. La maqueta del proyectado Hotel Meliá sobre una fotografía de la ciudad. Al fondo, junto a Benalúa, podemos ver las tierras vertidas en la línea de costa para crear la ampliación del puerto hacia el sur.

Frente a Benalúa se podía ver cómo entraban y salían los barcos de los pescadores por la bocana del puerto. Hoy, lamentablemente, vemos otra cosa...


Imágenes de la fábrica de conservas "Las Palmas", frente a la playa.

La playa existió hasta que, a partir de los años 70, comenzó a ganarse terreno al mar virtiendo tierras y rocas para ampliar el puerto de Alicante hacia el Sur.
Debido a esto, Benalúa perdió para siempre su relación con el mar, perdiéndolo de vista y olvidándose de gaviotas, brisa marina y la visión del agua como línea del horizonte en las calles.

De esta playa sólo queda hoy el recuerdo, y un pequeño arenal conocido como "Playa de San Gabriel", junto a la desembocadura del Barranco de las Ovejas, abandonado por el Ayuntamiento en cuanto a limpieza y calidad de aguas, y de acceso dificultoso, pues está cercada por las vías de tren a la Estación de Benalúa y al Puerto, que aquí tienen un apeadero de cercanías.

Trazado de la línea de costa original frente al Sur de Alicante.
Plano de la línea de costa sur de Alicante, con el puerto ampliado que se ha adueñado de la playa de Baver, haciéndola desaparecer para siempre.

En la playa de Baver se podían vivir escenas como estas. Aunque no sepamos el lugar exacto donde se tomaron, sí sabemos que se trata de Alicante, y... ¿Porqué no soñar con que fueron tomadas frente a Benalúa? La gente paseando; los primeros y tímidos bañistas disfrutando del agua en verano; los niños observando curiosos las barcas varadas, las gaviotas, las conchas...
Al salir a pasear a la Gran Vía, los benaluenses podían disfrutar de un magnífico mirador hacia el mar, y seguramente, hasta podrían ver a los que bajaban para pescar con la caña valenciana, llamada "Suro".

A escasos metros del barrio, rompían las olas contra la arena, aunque hoy nos cueste imaginarlo.

Como podemos apreciar en esta foto, el desnivel entre la parte baja del barrio y la alta siempre fue muy considerable. Sobre esta zona antaño hubo algunas casas vinculadas al camino de costa y a la playa. Las cañas que nacen alrededor son muestra clara del antiguo barranco que desembocaba aquí.

No tenemos fotografías confirmadas de la Playa de Baver, pero sí que hemos encontrado un precioso grabado que sí se realizó en esta playa, y que nos aproxima mucho a cómo tendría que haber sido aquello:

Grabado de la Playa de Baver, en Noviembre de 1860, realizado por el pintor de la Academia Real Inglesa Edward William Cooke.

Pequeñas casetas de pescadores, barcos alejándose en el horizonte, palmeras batidas por la brisa marina... Con esta imagen queremos dejaros soñando: con aquellos tiempos de pescadores, fábricas y huertos frente a Benalúa, de barcos que desembarcaban frente al llano de los antigones, de trenes de vapor que circulaban junto a las olas que rompían en la costa...


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Origen del barrio de Babel