Arte urbano en Benalúa XVIII: Puertas de Benalúa

sábado, 27 de diciembre de 2008

Puerta ancha original de la década de 1930, perfectamente conservada por la que entraban los carruajes y los vehículos al edificio de Viviendas de Alquiler de García Andreu.

Hoy prestaremos nuestra atención a las puertas más llamativas del barrio, pues algunas son auténticas obras de arte de la ebanistería o de la cerrajería. Se trata de puertas nada convencionales, diseñadas, elaboradas con trabajo y con una clara intención: ofrecer un ingrediente más a la escena urbana, que aporte con su lenguaje belleza y transmita sentimientos como los de la bienvenida, la seguridad, la robustez, la exclusividad... Son puertas diferentes, originales y especiales.

Puerta del número 35 de Óscar Esplá. Sus formas recuerdan a dibujos de la época pop de los años 60 y 70.

Las puertas han sido desde hace miles de años esa membrana que ha separado la delgada frontera entre lo público y lo privado, el interfaz que ha manejado las relaciones urbanas entre las viviendas y las calles. Las puertas hablan por sí solas, cuentan miles de historias... Sus timbres han presenciado la llegada de vendedores a domicilio, de novios enamorados que esperan a sus amadas, de aquellos que llegan sin las llaves, de visitas inesperadas, de indecisos que nunca pulsaron para decir "estoy aquí"...


Puerta metálica de una vivienda original de la placeta, que alberga la panadería La Tahona. Recuerda a formas Art Déco.

Las puertas nos separan y nos acercan. Tienen un lenguaje propio, que no utiliza palabras, sino cerrojos; que no ve por los ojos, sino por las mirillas (o los videoporteros); que puede hablar (bien pegando la oreja o bien llamando al timbre); y que puede hasta transmitir sensaciones, a través de la luz, las cortinas, los chirridos o los portazos... Una puerta entreabierta puede hablar de un descuido, o quizá de una invitación. Una puerta acorazada, no te dirá más que ni intentes acercarte...

Número 34 de Doctor Just. La madera se convierte en una rasgadura que deja entrever un cristal reflectante... La intimidad de lo privado se asoma a lo público... pero siempre bajo la seguridad de unos barrotes.

Aquellas puertas que antes se dejaban abiertas para que entrara el fresco,y para que la gente saliera a charlar a la calle, hoy se cierran bajo siete llaves. Lo público y lo privado se delimita cada vez más, y aquí entra su papel, a la hora de entablar cómo se dirime esta situación, si queda en tablas, o si gana uno de los dos bandos.

Puerta de madera con relieves. La parte de acceso se muestra sólida y robusta... toda una declaración de intenciones, pero en su marco el cristal equilibra el conjunto, y ofrece la sensación de fragilidad y comunicación interior - exterior que impide la puerta.

Puertas y más puertas. Reales y metafóricas. La vida no es más que ir abriendo unas y cerrar otras, eligiendo el camino a seguir. Y recordemos que no es tan difícil, pues alguien dijo una vez: "en la vida hay dos palabras que te abrirán todas las puertas: empujar y tirar".
Puerta del número 23 de la Plaza Navarro Rodrigo. Estilo Art Déco, probablemente de los años 70. Madera noble en el marco y hoja de cristal protegida por herrajes horizontales y verticales formando una trama. Una auténtica delicia.

Conjunto de puerta y mural cerámico de acceso al Estudio de interiorismo Marset, en el cruce de la Calle Carratalá con la Calle Alona. Una moderna y preciosa composición repleta de movimiento y ritmo.

Puertas del número 14 de la Calle García Andreu. El portón ancho tableado de madera es de acceso de carros y vehículos, tiene un bordillo de piedra inferior en el que se aprecia el desgaste del paso de las piedras, y una puertecita con un enorme cerrojo para el acceso de personas sin tener que abrir las dos puertas grandes.
La puerta estrecha es de acceso a las viviendas, se conserva intacta y sin modificaciones, pero ha sido pintada ocultando la naturaleza de la madera. Ambas dan un aporte especial a la escena urbana que debería conservarse.

Puerta estrecha con celosía de hierro y contraventanas, y puertas anchas originales tradicionales de las Viviendas Originales de 1884, en Calle García Andreu 11.

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8 comentarios:

Elkiko dijo...

¡Queee bonitas!. Bueno, ya sabéis que todas estas cosas me gustan muchísimo y seguro que hay otras más dignas de poner en este apartado. Echo en falta las "tipo instituto", a las que yo llamo así, porque en el Jorge Juan había (o hay) muchas y que son típicas de los años 40-50: parecida a la tercera, pero de madera y con cruces metálicas. En Pascual Pérez, junto a la comisaría, aún hay una. Y seguro que la "famosa casa tan nombrada" de la C/Foglietti, la tiene o la tendría. En cuanto a la de Dr. Just 34 es típica de las que Guardiola Gaya puso en los últimos 70 en todas sus casas (por ejemplo en Luceros 12, la de los balcones redondos).

eRNeS dijo...

ElKiko tiene mucha razón, has abierto el filón sobre las puertas del barrio, porque seguro que debe haber muchísimo material!

Rubén dijo...

He añadido una nueva puerta, la del estudio de interiorismo Marset, que me trae loco de lo bonita que es.

Elkiko dijo...

Pues sí: bonita y curiosa, lo de bajo está claro que es madera, pero ¿lo de arriba?...

Rubén dijo...

La puerta en realidad es sólo la parte de madera hecha con listones, que es lo que se abre (hacia dentro, quedando un hueco muy chulo de entrada). Lo de arriba es un mural de mosaico cerámico tipo gresite.
A mí me llama mucho la atención cada vez que la veo, creo que nunca había visto una puerta cuadrada.

Elkiko dijo...

AAh, pues es que no había caido en las proporciones, no sé porqué pensaba que la puerta era toda la altura. Enfrente del MARQ hay una puerta de hormigón (o eso parece). Debe tener muy buenas bisagras...

Rubén dijo...

Pues no sé cuál es ni si será toda de hormigón, pero ahora hacen unos paneles que se llaman GRC, que son de pasta de mortero de cemento y en lugar de armaduras llevan fibra de vidrio, por lo que pueden ser de hasta 1,5 cm de espesor, y claro, parece que estés viendo un muro de hormigón armado cuando en realidad son paneles. Está muy bien y es super resistente.
En la uni el rectorado tiene una puerta de piedra gigante que gira por un eje central y pesa una barbaridad, una vez la mueves como te pille en medio te puede dejar bien curtido el lomo

Elkiko dijo...

Ah, pues debe ser de eso seguramente. La del rectorado es bien curiosa. Confieso que siento debilidad por las puertas secretas (esas de las pelis, que son un trozo de la biblioteca y tal, que s emueven con un resorte oculto...).

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