Central telefónica de Benalúa

domingo, 28 de diciembre de 2008


Tras urbanizarse el tramo de calles que separaban el caserío original de Benalúa del Ensanche, allá por la década de 1960 todo el entorno de Benalúa experimentó un auge edificatorio. A los nuevos solares, se unió la presión urbanística sobre las tradicionales viviendas de planta baja y piso del barrio, que comenzaron a ser sustituidas por nuevos edificios de cuatro, cinco o más alturas (según las ordenanzas urbanísticas del momento).
El aumento de viviendas conllevó un aumento de población, y la llegada de las nuevas tecnologías facilitó que las operadoras telefónicas no se volvieran locas con tantas llamadas y tantas líneas concentradas en un barrio.
Fachada recayente a la Calle Isabel la Católica.

Para poder automatizar todas las líneas, la Compañía Telefónica adquirió una parcela pasante entre las calles Alona e Isabel la Católica para levantar aquí una centralita que atendiera al populoso barrio de Benalúa.
El proyecto, realizado con las directrices de la compañía nacional en Madrid, fue adaptado y ejecutado en Alicante por el gran arquitecto Miguel López, que aunque no pudo modificarlo mucho, sí supo integrarlo en su lenguaje moderno.

Fachada recayente a la Calle Alona.

Se trata de un edificio de servicios, que aunque no debe mantener una fachada con las necesidades de una vivienda, trata de integrarse en la trama urbana, siempre sin renunciar a su identidad propia y sin tratar de camuflarse o parecer algo que no es.
Su estructura se insinúa en su fachada, revestida de ladrillo y gresite negro, colocado a mano, y que hoy está padeciendo una falta de mantenimiento alarmante, acumulando suciedad y desperfectos tras los más de 40 años de vida del edificio.

En la cubierta del edificio se instaló una torre de telecomunicaciones, muy polémica en el barrio, y visible desde muchos puntos de Benalúa.


Detalle de la pérgola de acceso, en grave estado de conservación por desprendimiento del gresite de su revestimiento.

Las grandes ventanas, ocultan los grandes armarios de conexiones, las maquinarias y las salas de funcionamiento propias de un edificio como éste. Pero su aspecto deteriora la calidad ambiental, pues están sucias y estropeadas, dando un aspecto lamentable.
 
 
 Detalles de la fachada, puerta de acceso y aspecto de las escaleras interiores que se  pueden ver desde la puerta.



En la planta baja, con acceso desde la Calle Alona, existe un local que sigue en funcionamiento y con vida a diario, en el que se reúne un grupo de mayores, veteranos de la compañía Telefónica, que seguramente recordarán los tiempos en que en los teléfonos se marcaba girando una rueda, cuando un teléfono móvil era uno que tenía un cable muy largo y te podías llevar a otra habitación...

Tras estas cortinas venecianas se aprecia la actividad del Grupo de Mayores de Telefónica.

Este edificio debería restaurarse, respetando su fachada original y recuperándola de tantos desconchados y suciedad, puesto que mejoraría el ambiente de la calle, y ayudaría a los comercios próximos. Es una actitud muy irresponsable de Telefónica, puesto que lo trata como si de un almacén vulgar y apartado de la ciudad se tratara, olvidando que se encuentra en pleno centro de Alicante.

Enviar este artículo por email Etiquetas:

2 comentarios:

Alfredo dijo...

En su interior hay un pequeño museito de la telefónica. Tengo un amigo que trabaja en esta compañía y me ha comentado que no se puede visitar. A ver si puede mover algunos hilos (de teléfono) y se puede hacer una visitilla...

Elkiko dijo...

Pues sí, sería muy interesante visitarlo. Desde luego el de Madrid es apasionante, no sólo por los teléfonos en sí, sino por la arquitectura art-decó del edificio al que se empeñaban en cubrir esos frescos que tenía en los techos con lonas y ponerle ¡bombillas de bajo consumo! a las preciosas lámparas de finales de los años 20.
Del edificio de la C/Alona en concreto, tengo muy buenos recuerdos, de cuando un amiguete trabajaba allí y me colaba cuando estaba de guardia y podía hacer conferencias por el morro .Hay que recordar que entonces esas llamadas eran muy, pero que muy caras comparadas con ahora (porcentual y relaitvamente).

Escribir comentario con antiguo editor.
Volver arriba