lunes, 19 de noviembre de 2018

RESTAURACIÓN DE LA MAQUETA DE LA IGLESIA DE BENALÚA

Noticia del Diario Información J. M. C.  18.11.2018
 


Las obras sacan a la luz la maqueta de la iglesia con un pináculo que no se levantó 

El hijo del artista Remigio Soler restaura un diseño que incluye un aguja neogótica que ahora se muestra detrás del altar


Imagen del diario Información


Las obras en la cripta de la iglesia de Benalúa han permitido desempolvar la maqueta original del templo que diseñó Juan Vidal para reconstruir el templo, quemado en 1931. El monumento que finalmente se inauguró en 1939, de estilo neogótico, no incluyó el pináculo que remataba la fachada, un elemento muy utilizado en el gótico que le hubiera dado una configuración muy diferente a la iglesia que ha llegado hasta nuestros días.

El hijo del artista Remigio Soler, el también benaluense Remigio Soler Martínez, ha sido el encargado de restaurar la maqueta, de la que se tenía constancia a través de fotos antiguas pero de la que se perdió la pista durante años. Con la reforma, este diseño arquitectónico se muestra ahora, protegido con un cristal, en el deambulatorio que rodea la parte posterior del altar mayor. Más de uno se preguntará si alguna vez se levantará esta aguja, insólita en la ciudad de Alicante.

Cabe recordar que la primera piedra de la primigenia iglesia de Benalúa se colocó el 24 de junio de 1889, con motivo del IV Centenario de la Santa Faz. Este templo fue destruido el 11 de mayo de 1936, y sobre el mismo lugar, donde se llegó a conservar parte de la cripta, se reconstruyó la iglesia que sigue viva en pleno siglo XXI.

COLUMBARIOS DE LA IGLESIA DE BENALÚA

Noticia de  José Manuel Caturla
Fotografía de Diario Información


Hasta la eternidad, resguardado bajo tu propia parroquia. La iglesia de Benalúa, ofrece desde hace unos días un nuevo servicio a sus fieles: un columbario con 80 hornacinas, con capacidad para 160 urnas funerarias, donde se podrán conservar las cenizas de tus seres queridos en el mismo lugar donde has acudido a misa en centenares de ocasiones.

Coincidiendo en la celebración del día de los fieles difuntos, el 2 de noviembre, el obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, Jesús Murgui, bendijo en la iglesia de San Juan Bautista unos columbarios que son únicos en la ciudad de Alicante y que apenas tienen comparación con otras instalaciones funerarias de este tipo, ubicados dentro de las propias iglesias. Para que el templo de Benalúa ofrezca este servicio a sus fieles, se han dado dos circunstancias. Por un lado, la instrucción «Para resucitar con Cristo» aprobada por el Papa Francisco en 2016, que regula el tema de la conservación de las cenizas en caso de cremación y señala que las cenizas deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en un cementerio, una iglesia o «un área especialmente dedicada a tal fin por la autoridad eclesiástica competente» como es el caso de este columbario parroquial.

Y por otro lado, la peculiar configuración de la iglesia benaluense, con una cripta en el subsuelo de grandes dimensiones, se presentaba como una ubicación ideal para albergar restos funerarios. De hecho, en esta cripta ya hay tres panteones privados, dos de familias conocidas de la ciudad y uno donde están los restos de los sacerdotes que guiaron las riendas de la parroquia desde primeros del siglo XX. El último cura fallecido que entró en la cripta es Federico Sala Seva, que murió en 2003, pero el párroco siguiente ya no se pudo enterrar allí ya que desde hace unos años, no se permite la inhumación de cuerpos en iglesias.

El párroco actual de Benalúa, Joaquín López, es el promotor de esta iniciativa, tanto por ser el responsable del templo como por ejercer el cargo de canciller del Obispado. Desde el departamento jurídico de la entidad, se ha elaborado un reglamento marco sobre columbarios parroquiales, que esa pendiente de la firma del decreto por parte del obispo Murgui y que se publicará en breve. De este modo, el Obispado abre la puerta a que en más iglesias de la diócesis se construyan nuevos columbarios como «lugar de memoria de los difuntos y oración».

De momento, en la iglesia de San Juan Bautista se ha establecido un precio de 2.000 euros cada hornacina (IVA incluido), con capacidad para dos urnas y un periodo de utilización de 30 años, renovables cuantas veces sea preciso. Todavía no hay propietarios de estos espacios funerarios, pero Joaquín López asegura que ya le han mostrado su interés «varios vecinos del barrio, que quieren conservar sus cenizas enterrados a los pies de su propia iglesia».

COLUMBARIO EN SAN JUAN BAUTISTA DE BENALÚA


(NOTICIA DE DIÓCESIS ORIHUELA ALICANTE)
https://www.diocesisoa.org/columbariobenalua/ )


El viernes 2 de noviembre, conmemoración de todos los fieles difuntos, el obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, monseñor Jesús Murgui Soriano, bendecirá un columbario, instalado en la iglesia de San Juan Bautista, de Benalúa, en Alicante, después de celebrar la misa a las 19:30h.

Un columbario es un espacio sagrado para la memoria de los difuntos y la oración por ellos donde acoger las cenizas de los seres queridos. Con ello se sigue la tradición cristiana de custodiar los restos humanos -también las cenizas- en lugares bendecidos.

Con el columbario de la parroquia de Benalúa, ubicado en la cripta del templo, rehabilitada como lugar de memoria de los difuntos y oración, se permite a los fieles conservar las cenizas de sus difuntos en un lugar bendecido, a los pies de esta emblemática iglesia alicantina, en la que se ofrecerá mensualmente una misa por los enterrados en ella. Se pretende así ofrecer un servicio a los cristianos de Benalúa y de toda la ciudad para mantener viva la memoria de sus difuntos en un lugar dedicado a la oración, en el centro de la ciudad.

La Instrucción “Para resucitar con Cristo” aprobada por el Papa Francisco en 2016 regula el tema de la conservación de las cenizas en caso de cremación y señala que las cenizas del difunto “deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una iglesia o en un área especialmente dedicada a tal fin por la autoridad eclesiástica competente”, como es el caso de este columbario parroquial.

lunes, 5 de noviembre de 2018

La boda de Gabriel Miró en Benalúa

Gabriel Miró se casaría, tal y como recoge el asiento 138 de matrimonios del año 1901 (que obra en la Sección 2 del Libro 73, página 138 del Registro Civil de Alicante), el 16 de noviembre de 1901, en la iglesia de San Juan Bautista del Barrio de Benalúa, ante la presencia del Presbítero Tomás Miró, quien procedió a unir en matrimonio canónico a GABRIEL MIRÓ FERRER, natural de Alicante, de 22 años de edad, soltero, abogado y vecino de Alicante domiciliado en la calle Foglietti número 22, hijo de Juan Miró y Encarnación Ferrer, y a CLEMENCIA MAIGNON MALUENDA, natural de Alicante, de 22 años de edad, soltera y vecina de Alicante domiciliada en la calle Alberola número 59, hija legitima de Antonio Maignon natural de Gignac (Francia), Cónsul de Francia en Alicante y de Rafaela Maluenda, de Alicante. De dicho matrimonio nacerían dos hijas: Olympia (1902) y Clemencia (1905).

Si queréis conocer más sobre el barrio, encontraréis más referencias y artículos más desarrollados en nuestro Callejero biográfico del barrio de Benalúa (pincha aquí para hacerte con uno) (También desde este enlace)


También disponible en las librerías 80 mundosCilsa
(Pide tu ejemplar en librería tradicional ;)